
Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.— El gobierno federal instruyó reforzar las medidas de seguridad en recintos culturales y zonas arqueológicas del país, luego de la agresión armada registrada en la Pirámide de la Luna de Teotihuacan, donde murieron dos personas —incluido el atacante— y 13 más resultaron lesionadas.
“Se instruyó reforzar las medidas de seguridad en los recintos culturales e incrementar patrullajes físicos y cibernéticos para prevenir amenazas”, informó la Secretaría de Gobernación mediante un comunicado.
Las autoridades señalaron que los protocolos de seguridad en las zonas arqueológicas administradas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) contemplan vigilancia en accesos, revisiones preventivas a visitantes y sistemas de cámaras de videovigilancia.
En el caso de Teotihuacan, el sitio cuenta con cinco puertas abiertas al público y un acceso adicional reservado para el personal. El ingreso se realiza sin torniquetes, mediante dos filtros de seguridad donde se revisan boletos y pertenencias de los visitantes.
Los accesos son vigilados por 12 elementos de la Policía Auxiliar de la Ciudad de México, quienes realizan inspecciones a mochilas y bolsas para evitar el ingreso de objetos prohibidos. Esta corporación también participa en labores de seguridad en otros recintos culturales administrados por el INAH en la capital del país.
Además, los alrededores de la zona arqueológica son patrullados por la Guardia Nacional, que mantiene rondines permanentes con tres vehículos y personal operativo encargado de supervisar el perímetro.
Dentro del sitio, la vigilancia de los protocolos de conservación del patrimonio histórico y la atención a visitantes está a cargo de 120 custodios del INAH, quienes supervisan que se respeten las áreas restringidas y se eviten daños a las estructuras arqueológicas.
Entre las restricciones establecidas se encuentra la prohibición de ingresar con mascotas, bultos voluminosos, maletas, anafres, sillas, bocinas, megáfonos, instrumentos musicales, casas de campaña, mantas o estandartes, así como cualquier objeto de gran tamaño.
También está prohibido el acceso con bebidas alcohólicas, estupefacientes, armas, explosivos, bengalas u objetos que representen riesgo para las personas o para los bienes patrimoniales.
Tras el ataque ocurrido en la zona arqueológica, las autoridades federales reiteraron que se revisarán los protocolos de seguridad para fortalecer la protección de visitantes y del patrimonio cultural en los recintos históricos del país.









