Redacción
CANCÚN.– Vecinos del fraccionamiento Cielo Nuevo vivieron momentos de tensión luego de reportar al número de emergencias 911, intensos olores fétidos que emanaban de un domicilio ubicado sobre la avenida Saona, lo que desató una fuerte movilización.
Al lugar arribaron autoridades de los tres órdenes de gobierno, quienes, tras una primera inspección, confirmaron que el penetrante olor a putrefacción provenía de una vivienda en el primer nivel, por lo que el área fue acordonada de manera preventiva, ante el temor de que se tratara de un hecho grave.
La incertidumbre creció cuando vecinos señalaron que en el domicilio, ubicado en la manzana 531 de la Supermanzana 249, vivían dos personas a quienes no habían visto desde hacía aproximadamente una semana.
Al lugar arribaron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos, así como personal de la Marina, el Ejército Mexicano, Policía de Investigación y peritos, listos para intervenir en lo que parecía una escena de crimen.

Sin embargo, el misterio tomó un giro inesperado cuando la propietaria del inmueble llegó al sitio y permitió el acceso a las autoridades.
Tras una revisión más detallada, se descubrió al verdadero “responsable” de la movilización: un pollo olvidado que ya se encontraba en avanzado estado de descomposición.
Finalmente, las autoridades se retiraron del lugar, mientras que la propietaria aseguró que realizará la limpieza correspondiente para evitar que este “caso del pollo” vuelva a poner en alerta a las autoridades.
SIM









