Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- El exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, confirmó que su estado de salud es precaria y frágil por las enfermedades crónicas que padece, de acuerdo con el dictamen de un perito del ISSSTE, por lo que debe permanecer en prisión domiciliaria para recibir atención médica de calidad.
A través de sus redes sociales y luego que la jueza sexta de distrito determinó otorgarle el amparo contra la intención de trasladarlo al centro federal de reinserción social explicó que su intención es aclarar todos los comentarios que circulan en algunos medios de comunicación para evitar que se malinterprete su situación actual porque lamentablemente, no siempre reflejan los hechos con exactitud.
Confirmó que por el momento, la protección de la Justicia Federal impide que sea trasladado a cualquier centro penitenciario del país, “lo que me brinda tranquilidad al permitirme continuar en la tierra que me vio nacer, cerca de mis seres queridos y con la permanente atención de especialistas médicos.
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«Seguimos adelante, con la fe puesta en que pronto se resuelva la prisión domiciliaria definitiva, así como la libertad que, por ley y por mi estado de salud, me corresponde”.
Aquí el texto íntegro de su explicación.
La verdad sobre mi salud: La justicia federal confirma por qué debo permanecer en casa
A mis amigos, a mi familia y a la opinión pública, que merece todo mi respeto. He intentado mantenerme al margen de los comentarios que circulan en algunos medios de comunicación; sin embargo, creo necesario precisar algunos puntos para evitar que se malinterprete mi situación actual.
Les escribo con la transparencia de siempre ante informaciones que, lamentablemente, no siempre reflejan los hechos con exactitud.
La Justicia Federal me ha concedido un amparo que impide cualquier intento de internarme en una prisión.
La Jueza Sexto de Distrito en Chetumal ha sido clara: se deja sin efecto la orden de trasladarme a un centro penitenciario. Esta decisión no es un privilegio ni un acto arbitrario; se basa estrictamente en la ciencia médica, con apego a la ley, y el respeto a mis derechos humanos.
Es una determinación basada en la ciencia, no en apreciaciones personales. Mi estado de salud no es una opinión subjetiva. Quienes han determinado que debo permanecer en mi domicilio, aquí en la ciudad de Chetumal, son peritos médicos oficiales designados con base en la ley, por petición de un juez, y por decisión de la Fiscalía General de la República (FGR).
El dictamen del perito del ISSSTE:
Este perito fue designado por petición del Juez y concluyó que mi estado de salud es «precario y frágil». Señaló textualmente que padezco enfermedades crónicas degenerativas graves, tales como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con asma bronquial de origen alérgico; enfermedad pulmonar restrictiva; e Insuficiencia respiratoria crónica.
Asimismo, expuso que padezco: insuficiencia cardíaca congestiva, estadio C AHA/ACC, clase funcional III (con limitación para la actividad física); cardiopatía mixta (isquémica e hipertensiva); hipertensión esencial; hipotiroidismo; eritema polimorfo, depresión mayor y hernia inguinal.
Indicó el perito que presento merma significativa en mi condición de salud, y síndromes geriátricos como fragilidad, polifarmacia, síndrome de caídas y sarcopenia (disminución anormal de la masa) y requiero atención constante de múltiples especialidades médicas.
El perito advirtió que cualquier cambio de entorno podría descompensarme de forma irreversible en un breve lapso.
El dictamen de la perito de la Fiscalía General de la República (FGR):
La perito médico adscrita al Centro Federal Pericial Forense de la FGR —la parte acusadora— ratificó la gravedad de mi situación destacando textualmente, las siguientes enfermedades: “Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) complicada por secuelas de COVID 19, y oxígeno dependiente en crisis de broncoespasmo lo que ocurre frecuentemente.









