Redacción/CARIBE PENINSULAR
TULUM.- El encuentro entre Rafael Marín Mollinedo y habitantes de Tulum estuvo marcado por referencias al crecimiento del municipio como destino construido por familias migrantes, comerciantes y trabajadores, pero también por preocupaciones ligadas al deterioro de la seguridad en una de las principales zonas turísticas de Quintana Roo.
Durante la reunión, vecinos y pequeños empresarios expusieron que “la extorsión y el cobro de piso han alterado la vida cotidiana y el funcionamiento de los negocios”, en una conversación donde el señalamiento más recurrente fue la necesidad de recuperar condiciones de tranquilidad para sostener la actividad económica local.
En los intercambios apareció de forma constante la memoria de un Tulum levantado por esfuerzo colectivo, con familias que llegaron atraídas por el crecimiento turístico y encontraron en el municipio una posibilidad de arraigo y desarrollo. Ese contraste entre el pasado de expansión y las inquietudes actuales dominó el tono del encuentro.
Rafael Marín escuchó testimonios de familias, comerciantes y personas cercanas al entorno local, en un diálogo directo centrado en la seguridad como condición para mantener el dinamismo económico del municipio, donde el turismo sigue siendo la principal base de ingresos para miles de trabajadores.
La preocupación expresada por los asistentes coincidió en que la pérdida de tranquilidad afecta tanto a quienes operan negocios como a quienes dependen del empleo diario en una ciudad donde el crecimiento urbano y turístico mantiene presión constante sobre los servicios y el entorno social.









