Francisco J. Rosado May
fjrmay@hotmail.com
El clima de mayo 2026, hasta ahora, ha sido un mes con variaciones inesperadas. Tuvimos un norte, bajó la temperatura, hubo lluvias y hay un calor insoportable a medio día. Y eso que aún no hay quemas para preparar las siembras.
Varios medios nacionales e internacionales han publicado pronósticos que coinciden en que se están gestando condiciones para que este año tengamos el fenómeno llamado “el niño” y llegue más rápido y más fuerte que nunca, a partir del verano, siguiendo en el otoño y hasta el invierno.
Se llama el niño al ciclo natural que sucede cuando en el pacífico tropical las aguas se calientan lo suficiente como para afectar los patrones de viento en la atmósfera, lo cual a su vez influye en el clima, sequía o precipitaciones anormales, en diferentes partes del planeta. El aire caliente con vapor de agua que emerge de las aguas cálidas en el trópico se eleva y hacen que se muevan masas de aire.
El niño ocurre con una frecuencia de entre 2 y 7 años y tiene una duración de entre 9 y 12 meses. La fuerza de su impacto se mide mediante los grados centígrados que se eleva la temperatura promedio de las aguas del pacífico a lo largo del ecuador. Si la temperatura promedio se eleva 0.5 grados, el efecto del niño será débil; pero si la temperatura se eleva más de 2 grados, el efecto será muy, muy fuerte.
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) hay más del 80% de probabilidad que se forme el niño en las próximas semanas, entre mayo y julio, y alrededor del 96% de probabilidad que se extienda hasta diciembre 2026 y febrero 2027 para el hemisferio norte. No son buenas noticias.
Normalmente en nuestro país experimentamos el niño con veranos secos y cálidos, en el invierno hay lluvias en el norte.
El Centro de Predicción del Clima, en Estados Unidos señala que hay condiciones para que este 2026 experimentemos el más fuerte el niño que se ha formado, le llaman el Super Niño. Hasta ahora el más fuerte se registró en los años 2015 y 2016, de acuerdo con los registros obtenidos desde 1950.
Los registros de el niño considerados muy fuertes han traído pocos huracanes y tormentas tropicales en el Caribe y el Atlántico tropical, mientras que en el Pacífico se pueden registrar más huracanes.
Los registros de calentamiento global han estado notando cambios al alza que se pueden explicar por las guerras, la deforestación, la agricultura intensiva-comercial, el uso y abuso de combustibles fósiles y muchas otras fuentes de emisión de Carbono a la atmósfera. Los esfuerzos locales, nacionales e internacionales necesitan una mejor y mayor articulación por un lado para crear mecanismos de adaptación y por otro lado mitigar los efectos del cambio climático. Tarea nada fácil; se requiere inversión y política pública inteligente y su implementación por parte de personal altamente capacitado.
Punto y aparte.
Los apagones y suspensión de servicio de energía eléctrica en comunidades de la Zona Maya de Quintana Roo, están siendo cada vez más frecuentes y largas. Los habitantes de estas comunidades, como en muchos casos en el planeta, no son responsables del cambio climático, pero son los primeros en padecer las consecuencias.
Es cuanto.









