Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- La Fiscalía General del Estado confirmó la sentencia condenatoria en contra de Roger Armando Marín Uc, quien fue hallado culpable de ejercer violencia digital, extorsión y otros delitos en perjuicio de su ex pareja.
De acuerdo con la autoridad ministerial, los hechos se originaron cuando la víctima inició un proceso legal para exigir el reconocimiento de paternidad, así como el pago de pensión alimenticia para sus dos hijos. Sin embargo, en lugar de cumplir con sus obligaciones legales, el ahora sentenciado recurrió a actos de intimidación y violencia.
Las investigaciones establecieron que Roger Armando Marín Uc amenazó a la mujer con difundir material íntimo que había sido grabado sin su consentimiento, con el objetivo de presionarla para que desistiera de la demanda.
Ante la negativa de la víctima, el agresor cumplió sus amenazas y comenzó a difundir los videos tanto en redes sociales como entre personas de su entorno cercano.
El caso escaló a niveles aún más graves cuando el sujeto advirtió que llevaría el material a escuelas y guarderías, con la intención de exponer públicamente a la víctima y causarle un daño irreparable a su vida personal y social.
Tras la integración de la carpeta de investigación y el desahogo de pruebas, un juez determinó imponer una sentencia ejemplar ante la gravedad de los hechos. Roger Armando Marín Uc fue condenado a 15 años y 6 meses de prisión efectiva, además del pago de más de 65 mil pesos en multas.
Asimismo, el fallo judicial contempla la reparación del daño moral a la víctima, por un monto de 52 mil 500 pesos, reconociendo el impacto emocional y social que provocaron los actos del agresor.
Autoridades estatales destacaron que esta resolución representa un avance significativo en la lucha contra la violencia digital y la protección de la intimidad, particularmente en casos donde se utiliza este tipo de material como mecanismo de control, coerción o represalia.
El caso ha sido considerado como un precedente histórico en Quintana Roo, al enviar un mensaje de que este tipo de conductas no quedarán impunes y que las víctimas cuentan con respaldo institucional para denunciar.









