Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- Organizaciones defensoras de la libertad de expresión condenaron el secuestro de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora y reportera del medio Pulso Informativo del Sureste, ocurrido este martes en el municipio de Nanchital, Veracruz, donde sujetos armados ingresaron a su domicilio y la privaron de la libertad.
“Urgimos a las autoridades a actuar con la máxima diligencia y coordinación para garantizar su pronta localización con vida”, expresó la organización Artículo 19, que exigió a la Fiscalía General del Estado de Veracruz y al gobierno encabezado por Rocío Nahle implementar acciones inmediatas para la búsqueda y localización de la comunicadora.
La reacción de organizaciones nacionales ocurrió luego de que comenzaran a circular imágenes en las que se observa a tres hombres armados irrumpiendo en la vivienda de la periodista para posteriormente llevársela por la fuerza. Hasta el momento no existe información oficial sobre su paradero.
Artículo 19 solicitó además que la labor periodística de Roxana Guzmán sea considerada como una línea prioritaria de investigación y se aplique el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión.
Por su parte, el Centro de Información de la Mujer (Cimac) pidió la intervención inmediata de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), así como del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
“La desaparición o privación de la libertad de una periodista constituye una grave violación contra sus derechos humanos y contra la libertad de expresión”, señaló Cimac en un posicionamiento público.
La organización recordó que Roxana Guzmán ya había sido desplazada de Veracruz en 2017 por motivos de seguridad y que en 2025 regresó a la entidad para fundar su propio medio de comunicación.
Cimac advirtió que los ataques contra mujeres periodistas representan una doble condición de vulnerabilidad, al combinar riesgos derivados tanto del ejercicio periodístico como de la violencia de género.
El caso ocurre en un contexto de creciente preocupación por la violencia contra periodistas en México. Apenas el pasado 30 de mayo, organizaciones y colectivos instalaron un antimonumento en Paseo de la Reforma y Bucareli, en memoria de periodistas asesinados y desaparecidos en el país.
En dicha estructura fueron inscritos los nombres de 219 periodistas asesinados y 35 desaparecidos, cifras que mantienen a México entre los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.









