El famosísimo influencer de viajes “Alan por el Mundo” le acaba de dar otro golpe demoledor a Quintana Roo, y en particular a Cancún y la Riviera Maya.
En un video, a propósito de contenido negativo contra Egipto, el influencer, al parecer “sin querer”, situó a los taxistas caribeños al nivel de los narcos.
“…es como si visitaras México y te enfocaras solo en el narcotráfico y en los taxistas transas de la Riviera Maya. Por supuesto que es una realidad: en México hay narcotráfico y hay crimen organizado, y los taxistas de la Riviera Maya son supergandallas”, dijo.
La realidad es que el tema de los taxistas abusivos sigue, sigue y sigue.
Pero no parece haber una estrategia para frenarlos. El remedio recurrente es regañar mediaticamente a los taxistas y emitir un anuncio más de que Imoveqroo reforzará sus acciones. Ya es una reacción muy usada y, claro, sin ningún efecto.
En tanto, Cancún y la Riviera Maya seguirán siendo funados, sin querer o queriendo, por los influencers y creadores de contenido viajero.

Y como dice “Alan por el Mundo”, a los creadores de contenido les gusta enfocarse en lo negativo de un lugar, pues el morbo y el alarmismo dan vistas para monetizar.
Pero lo que no hay es una solución de fondo para las tarifas sin control de los taxis, con o sin influencers.









