El empresario Carlos Slim evadió cuestionamientos sobre los presuntos vínculos del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con «Los Chapitos» durante su conferencia de prensa anual, exigiendo enfocar el diálogo exclusivamente en sus proyectos de inversión.
El contundente giro del magnate en su conferencia anual
Carlos Slim, presidente vitalicio de Grupo Carso y una de las figuras empresariales más influyentes, ofreció este miércoles su esperada conferencia de prensa anual en la Ciudad de México. El evento, una plataforma habitual para discutir estrategias de inversión y el panorama económico, tomó un giro inesperado cuando un periodista abordó el delicado caso que rodea al gobernador con licencia de Sinaloa. El multimillonario fue cuestionado directamente sobre las acusaciones que vinculan a Rubén Rocha Moya con «Los Chapitos», un tema que ha capturado la atención pública y judicial.
La respuesta del magnate fue inmediata y tajante. «No, de eso ni me preguntes. Pregúntame de inversiones», reviró Slim, marcando una clara línea sobre los temas que estaba dispuesto a discutir. Esta declaración enfatizó su postura de desvincularse de polémicas políticas y judiciales, redirigiendo la conversación hacia los aspectos económicos y financieros que tradicionalmente ocupan su agenda pública. La omisión de una opinión por parte de un empresario de su calibre, ante un caso que conecta a un gobernador con el Cártel de Sinaloa, subraya la seriedad de las implicaciones y la preferencia de Slim por mantener un perfil estrictamente empresarial en sus intervenciones.
El expediente en curso del gobernador de Sinaloa
La situación legal de Rubén Rocha Moya se ha intensificado en las últimas semanas. El gobernador solicitó licencia de su cargo mientras la Fiscalía General de la República (FGR) avanza en las diligencias correspondientes. Esta acción se enmarca en un contexto más amplio donde el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha solicitado la extradición de diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
La solicitud del gobierno estadounidense está directamente relacionada con presuntos nexos con el narcotráfico, entre los que se encuentra el propio gobernador con licencia. Las acusaciones giran en torno a una supuesta conexión con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción conocida como «Los Chapitos», lo que ha desencadenado una serie de procedimientos tanto a nivel nacional como internacional. Rocha Moya informó este miércoles que ya compareció ante la FGR, una acción crucial en el desarrollo de la investigación.
Medidas económicas y procesales ante las acusaciones
En medio de la investigación por los presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) implementó una medida drástica. La semana pasada, la dependencia confirmó el bloqueo de las cuentas bancarias pertenecientes a Rubén Rocha Moya. Esta acción no se limitó únicamente al gobernador con licencia, sino que también incluyó a otros nueve funcionarios que figuran en el centro de esta compleja trama de acusaciones.
El bloqueo de cuentas es una herramienta significativa utilizada por las autoridades para interrumpir posibles flujos financieros ilícitos y presionar a los investigados. Esta decisión por parte de la SHCP resalta la gravedad con la que las autoridades mexicanas están abordando las investigaciones. La simultaneidad de las diligencias de la FGR, la solicitud de extradición de Estados Unidos y las acciones financieras de la SHCP configuran un panorama legal y económico desafiante para el gobernador con licencia y los demás implicados.









