El secretario de Seguridad de Estados Unidos, Markwayne Mullin, expresó su elogio hacia la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando una cooperación significativamente mayor que la observada con el gobierno predecesor. Esta declaración, emitida el 3 de junio, se produce a dos semanas de su visita a México y subraya un acercamiento inicial favorable. Mullin, sin embargo, también reafirmó la importancia de respetar la soberanía mexicana.
Mullin evalúa cooperación y propone agenda de seguridad
Markwayne Mullin, quien asumió la dirección del Departamento de Seguridad Interior tras Kristi Noem, visitó Palacio Nacional el 21 de mayo. Durante su reunión con la presidenta Sheinbaum, el funcionario estadounidense, con experiencia previa como peleador de MMA, enfatizó la necesidad de fortalecer la estrategia conjunta contra las redes narcoterroristas. Su enfoque prioriza una alianza binacional en la lucha contra estos grupos.
México define la colaboración: no hay subordinación
Tras el encuentro, la presidenta Sheinbaum abordó la discusión en su conferencia matutina del 22 de mayo, delineando los términos de la relación bilateral. Subrayó que la interacción entre Estados Unidos y México debe entenderse como colaboración y coordinación, no como subordinación. Sheinbaum enfatizó que una coordinación efectiva beneficia a ambas naciones. Para consolidar esta dinámica, propuso que las reuniones entre los equipos de seguridad de ambos países se realicen con mayor frecuencia, pactándose un siguiente encuentro en junio en el marco del Entendimiento de Seguridad.
Marco legal de la cooperación: límites constitucionales
Sheinbaum explicó a Mullin las restricciones inherentes a las leyes y la Constitución de México en cuanto a la colaboración con entidades extranjeras. Aclaró que las operaciones conjuntas en territorio mexicano no están permitidas por la legislación vigente. Por tanto, la cooperación debe encuadrarse dentro de un marco legal que respete plenamente la soberanía nacional, sin transgredir las normativas internas.
Sheinbaum acusa a EE.UU. de injerencia en asuntos internos
La declaración de Markwayne Mullin se contrapone al mensaje previamente emitido por la presidenta Sheinbaum en el Monumento a la Revolución. En dicho evento, la mandataria acusó a «grupos de la ultraderecha» estadounidense de intentar menoscabar la soberanía mexicana. Este planteamiento escaló al cuestionar las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios públicos de Sinaloa, incluyendo al gobernador Rubén Rocha y al senador Enrique Inzunza.
Juicios de extradición y cuestionamiento a la soberanía electoral
Sheinbaum manifestó dudas sobre el verdadero interés detrás de los juicios de extradición que involucran a autoridades electas. Argumentó que este tipo de acciones podrían sentar un precedente peligroso, donde las oficinas del Departamento de Justicia estadounidense se convertirían en un «principal elector en México». Esta postura subraya una preocupación profunda por la autonomía política del país y la potencial interferencia externa en procesos democráticos internos.
Precedentes de reclamo: agentes de la CIA y la oposición
El gobierno mexicano ha expresado su descontento por la presencia de agentes de la CIA en un operativo de desmantelamiento de un narcolaboratorio en la sierra de Chihuahua. Este incidente generó un intento por parte de Morena de iniciar un juicio político contra la gobernadora Maru Campos. La administración de Sheinbaum también utilizó este contexto para criticar a la oposición, sugiriendo un paralelismo histórico con el siglo XIX, donde, según su perspectiva, se buscaba la intervención de una fuerza extranjera (en este caso, Estados Unidos) en México, de manera similar a lo ocurrido con Maximiliano de Habsburgo.









