Redacción
CANCÚN.-El Santuario María Desatadora de Nudos de Cancún recibió de manera permanente el vínculo espiritual de afinidad con la Basílica Papal de Santa María la Mayor, en Roma, una de las cuatro basílicas papales de la Iglesia católica.
La concesión representa una gracia espiritual especial para los peregrinos, ya que permite a los fieles que cumplan con las condiciones establecidas por la Iglesia obtener la indulgencia plenaria en determinadas fechas y circunstancias, entre ellas la festividad de Santa María la Mayor, el 5 de agosto; la fiesta patronal y otras solemnidades marianas; un día al año elegido libremente por cada feligrés, así como durante las peregrinaciones realizadas con devoción.
De acuerdo con el padre Luis Pablo Garza, fundador y párroco del santuario, este vínculo confirma la relevancia espiritual que ha adquirido el recinto y fortalece su vocación como lugar de peregrinación en el Caribe mexicano.
La indulgencia plenaria implica, en términos de la doctrina católica, la remisión de las penas temporales derivadas de pecados cuya culpa ya ha sido perdonada mediante el sacramento de la confesión. Para obtenerla, además de cumplir las condiciones específicas de la concesión, el creyente debe realizar las disposiciones habituales, entre ellas la confesión sacramental, recibir la comunión y orar por las intenciones del Papa.
Construido en 2015 por iniciativa del padre Garza y con el respaldo de la diócesis local, el Santuario María Desatadora de Nudos se caracteriza por su arquitectura rústica y su integración con el entorno selvático. Entre sus espacios más representativos se encuentran los túneles de listones blancos y la llamada Plaza de los Agradecimientos.
El recinto recibe alrededor de 30 mil visitantes por semana, cifra que aumenta considerablemente durante periodos de alta afluencia: hasta 48 mil personas durante Semana Santa y alrededor de 100 mil en las festividades navideñas, de acuerdo con datos proporcionados por el propio santuario.
Ante el crecimiento de la afluencia de peregrinos, el recinto proyecta adquirir una hectárea colindante para ampliar la capilla principal y aumentar su capacidad de 450 a mil personas sentadas.
También contempla la construcción de un centro de acogida tipo hotel con 80 habitaciones para recibir caravanas de peregrinos, además del desarrollo de criptas sustentables integradas al entorno selvático.
Con el nuevo vínculo espiritual, el santuario de Cancún fortalece así su papel como uno de los principales espacios de peregrinación y turismo religioso del Caribe mexicano, ahora vinculado espiritualmente con una de las basílicas más importantes de Roma.









