Redacción/CARIBE PENINSULAR
COLIMA.- La alianza entre Morena y el Partido Verde (PVEM) sufrió una fractura en Colima, luego de que el senador Virgilio Mendoza Amezcua renunció a la dirigencia estatal del partido ecologista, en rechazo a la decisión de respaldar a Rosi Bayardo rumbo a la gubernatura de 2027.
El legislador anunció que buscará conformar un frente opositor con el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC), además de organizaciones civiles y liderazgos sociales, para competir contra Morena en las próximas elecciones estatales.
La ruptura ocurrió después de que la dirigencia nacional del PVEM determinó mantener la alianza con Morena en Colima, donde Rosi Bayardo fue designada coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la Transformación.
Durante una conferencia de prensa, Mendoza Amezcua explicó que el coordinador nacional de procesos electorales del Verde, Arturo Escobar, le notificó la decisión de respaldar la alianza, la cual estaba obligado a acatar como dirigente estatal.
Sin embargo, manifestó su desacuerdo con esa determinación.
“Mi decisión es dejar la dirigencia del partido. Yo no estoy de acuerdo como colimense que se dé esta alianza”, expresó.
El senador también cuestionó el desempeño político de Bayardo, al considerar que no cumplió con las expectativas durante su gestión al frente del Ayuntamiento de Manzanillo, por lo que rechazó respaldar su proyecto rumbo a 2027.
La renuncia de Mendoza Amezcua estuvo acompañada por la salida de alrededor de 40 dirigentes y liderazgos locales del PVEM, quienes anunciaron su incorporación al movimiento político que pretende impulsar el legislador.
El exdirigente estatal señaló que ya sostiene conversaciones con representantes de distintas fuerzas políticas para construir un frente común que dispute no solamente la gubernatura, sino también las presidencias municipales y las diputaciones.
Asimismo, sostuvo que las decisiones electorales de Colima no deben quedar subordinadas a los acuerdos nacionales de los partidos políticos.
Mendoza Amezcua reconoció que mantiene sus aspiraciones a la gubernatura, aunque afirmó que la eventual candidatura del frente opositor deberá definirse mediante mecanismos transparentes, tomando en cuenta la competitividad electoral, la experiencia y la capacidad de gobierno de los interesados.
Por otra parte, aclaró que su renuncia corresponde a la dirigencia estatal del PVEM y no implica, por el momento, su salida de la militancia ni de la bancada del partido en el Senado.
La decisión del senador ocurre en medio de las definiciones de las coordinaciones estatales de Morena rumbo a 2027, proceso que también ha generado diferencias entre los grupos políticos que integran la alianza de la Cuarta Transformación en otras entidades.










