Para más de uno, Jorge Portilla, quien ayer anunció su salida de Movimiento Ciudadano (MC), seguía siendo el favorito para competir por la presidencia municipal de Tulum.
No era una percepción menor. En la elección local de 2024 fue el candidato opositor más votado y Tulum, junto con Felipe Carrillo Puerto y Othón P. Blanco, fue de los municipios donde Movimiento Ciudadano obtuvo sus mejores resultados frente a Morena, aunque la suma de votos del PVEM terminó marcando la diferencia.
En análisis recientes incluso se señalaba que Morena tenía focos rojos en Tulum y que Portilla habría podido competir con amplias posibilidades si mantenía el jersey naranja.
Sin embargo, desde la elección de 2024 ya existían conversaciones para incorporarlo al proyecto de Morena rumbo a la siguiente contienda.
El empresario, que ha pasado por PRI, PRD, PT y Movimiento Ciudadano, habría reconocido el triunfo del hoy alcalde Diego Castañón, Morena-PVEM-PT, a cambio de mantener abiertas las puertas para buscar la candidatura en 2027.
También es conocida la cercanía entre Rafael Marín y Jorge Portilla, relación que podría convertir al actual regidor en una pieza de negociación dentro del bloque Morena-PVEM.
El objetivo del cuatroteísmo caribeño es recuperar el carro completo el próximo año, ya sea con candidatos propios o mediante fichajes estratégicos.
Aunque eso no significa que Jorge Portilla tenga el camino despejado.
En Tulum convergen intereses de diversos actores nacionales de la 4T, por lo que el respaldo del cuatroteísmo caribeño podría no ser suficiente para asegurarle la candidatura.










