CIUDAD DE MÉXICO— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este jueves durante la conferencia de prensa matutina un homenaje al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien falleció la noche del 28 de octubre a los 92 años.
El político, considerado una de las figuras centrales de la izquierda mexicana contemporánea, dejó una huella en la transición democrática del país y en la organización de las fuerzas progresistas.
Durante la conferencia de prensa matutina, Sheinbaum expresó sus condolencias a los hijos del político, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila, así como a sus familiares y personas cercanas.
La mandataria destacó su participación en el movimiento democrático de la década de los 80, cuando encabezó una amplia movilización ciudadana que cuestionó los resultados de la elección presidencial de 1988, por el fraude cometido por el PRI y el gobierno de entonces en favor de Carlos Salinas de Gortari.
“Honestidad y democracia, pero la democracia que viene de abajo, no la democracia de las élites, la democracia como el pueblo en el poder”, expresó la presidenta al referirse a las convicciones políticas que, dijo, marcaron la trayectoria de Cárdenas.
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Sheinbaum también recordó la primera vez que conoció al ingeniero, cuando ella vivía con su familia en una vecindad de San Jerónimo y Cárdenas convocó a quienes habían participado en movimientos sociales a incorporarse al movimiento democrático que encabezaba.
Cuauhtémoc Cárdenas fue tres veces candidato presidencial y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que surgió de la convergencia de distintas corrientes de izquierda. En 1997 ganó la elección para convertirse en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante voto directo, un hecho relevante en la apertura política de la capital.
Su participación en las elecciones presidenciales de 1988 constituye uno de los episodios más significativos de su trayectoria. Tras los controvertidos resultados oficiales que dieron el triunfo a Carlos Salinas de Gortari, Cárdenas se convirtió en uno de los principales referentes de la oposición al régimen priista y de la exigencia de democratización electoral.
Durante el homenaje, Pablo Gómez Álvarez, presidente de la Comisión para la Reforma Electoral, lo describió como un dirigente popular que impulsó la ruptura con el sistema político dominante y defendió los derechos de trabajadores, mujeres, jóvenes, pueblos indígenas y sectores en situación de pobreza.
Gómez sostuvo que, en 1988, Cárdenas logró articular a distintas fuerzas progresistas alrededor de un proyecto de transformación democrática y social. También destacó su oposición al neoliberalismo y su defensa de la soberanía nacional.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, resaltó la dimensión histórica de su trayectoria y su influencia en la transición democrática de México. Recordó que Cárdenas nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, y estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La secretaria de las Mujeres, Laura Itzel Castillo, también expresó sus condolencias y recordó la solidaridad de Cárdenas con su familia cuando su padre, Heberto Castillo Martínez, fue encarcelado durante el régimen priista. Destacó que ambos políticos compartieron la lucha por la democracia y la justicia social.
Hasta el momento, la familia Cárdenas y las autoridades no habían informado públicamente la causa de su fallecimiento. En los días previos, el ingeniero había cancelado compromisos públicos por motivos de salud.
Con su muerte, México despide a una figura que contribuyó a reorganizar a la oposición política, impulsó la construcción de una izquierda partidista y participó en una etapa decisiva de la apertura democrática nacional. Su legado permanece ligado a las demandas de elecciones libres, participación ciudadana, justicia social y defensa de la soberanía.










