Por Leslie Gordillo
CANCÚN.- Esta mañana comenzó la circulación por el Puente Nichupté, por lo que desde muy temprano subieron automovilistas y también ciclistas, para llegar desde el centro de la ciudad hasta el bulevar Kukulcán o viceversa.
La gobernadora del Estado, Mara Lezama, junto con la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta de la Peña, dieron el banderazo de arranque y reiteraron algunas de las reglas a tomar en cuenta.
Respecto a los carriles reversibles, se tendrán horarios específicos, el flujo se mantendrá en sentido a zona hotelera hasta las 4 de la tarde; entre las 4 y las 4:30 se realizará un periodo de «barrido» para asegurar que los últimos vehículos terminen de cruzar antes de cambiar el sentido de la circulación, el cual operará de manera inversa hasta la medianoche.
La gobernadora aclaró que si bien la señalética instalada originalmente indica 80 km/h, el límite oficial es de 60 km/h, por lo que será sustituida para evitar confusiones y garantizar la seguridad ante los vientos de la zona.
El puente cuenta con 40 cámaras de vigilancia operativas y probadas mediante simulacros, conectadas directamente al C5 e incluye 10 puntos de monitoreo inteligente.
Además, se implementará un operativo radar humano, un dispositivo que no tiene fines recaudatorios ni de aplicación de multas inmediatas, sino que busca generar conciencia y fomentar una cultura de movilidad segura.



Asimismo, recordó que para salvaguardar la integridad de los usuarios frente a las condiciones climáticas y el diseño de la vía, se han establecido las siguientes restricciones:
Solo se permite el tránsito de motos de 600 centímetros cúbicos en adelante, queda prohibido el paso a camiones de carga, no se permite el uso de scooters y está permitido el uso de bicicletas y bicicletas asistidas (hasta 25 km/h), pero el acceso a la ciclopista se cerrará si se registran vientos superiores a los 40 km/h.
Finalmente, se informó que el distribuidor o paso a desnivel del bulevar Kukulcán, obra complementaria que busca eliminar cuellos de botella, tendrá un costo de 484 millones de pesos y se concluiría entre octubre y noviembre.











