El peso mexicano registra una depreciación del 0.64%, cotizando en 17.51 unidades por dólar, tras la publicación de datos inflacionarios y cifras de actividad económica que muestran una pérdida de dinamismo en el mercado interno y presiones geopolíticas externas.
Reconfiguración del tipo de cambio en mercados cambiarios
El comportamiento reciente del peso mexicano evidencia un quiebre en la racha de apreciación sostenida durante los tres días previos.
- Rango operativo: Durante la sesión nocturna, la paridad se desplazó entre un mínimo de 17.37 y un máximo de 17.52 pesos por dólar.
- Posicionamiento global: La divisa nacional se sitúa como la sexta moneda con mayor retroceso frente al billete verde durante la presente jornada.
Presión inflacionaria y desaceleración de precios
La dinámica de los precios al consumidor refleja una fase de estancamiento tras periodos de disminuciones previas.
- Variación quincenal: El Índice Nacional de Precios al Consumidor tuvo un avance marginal del 0.07% en la primera quincena de julio de 2026.
- Tasa anual: La inflación se ubicó en 3.10%, acumulando ocho quincenas consecutivas de desaceleración.
- Referencia histórica: El nivel inflacionario actual constituye el registro más bajo observado desde la segunda quincena de 2020.
Pérdida de dinamismo en la actividad económica
Los indicadores de producción reflejan una contracción en el ritmo de crecimiento del país durante el mes de mayo.
- Caída mensual: El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reportó un retroceso de 0.25%, cifra que resultó marginalmente menor al 0.28% estimado inicialmente por el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE).
- Crecimiento anual: La expansión económica se limitó a 1.97% en mayo, evidenciando un deterioro respecto al avance de 2.46% registrado en abril.
Factores geopolíticos y fortaleza del dólar
El fortalecimiento del dólar a nivel internacional responde a la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente.
Los ataques perpetrados por los rebeldes hutíes, con respaldo iraní, contra embarcaciones comerciales en el mar Rojo han reavivado la incertidumbre sobre el conflicto que involucra a Estados Unidos. Esta inestabilidad externa se suma al escenario de debilidad macroeconómica interna, impulsando la demanda de activos refugio.









