El Partido Acción Nacional (PAN) formalizará una iniciativa legislativa para obligar a la Presidencia de la República a garantizar el derecho de réplica en tiempo real durante las conferencias matutinas, calificando este espacio como un mecanismo de propaganda y persecución política.
La ofensiva legislativa de Jorge Romero
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anunció la presentación de una reforma destinada a modificar la dinámica de las conferencias matutinas para permitir la respuesta inmediata ante los señalamientos de la titular del Ejecutivo.
La propuesta busca transformar el formato de las comparecencias presidenciales, actualmente señaladas por la oposición como un instrumento de juzgamiento unilateral. Romero Herrera sostiene que el actual ejercicio gubernamental opera bajo una estructura de injusticia y desproporcionalidad donde la defensa o la condena dependen exclusivamente de la filiación política del sujeto mencionado.
Denuncia de persecución y fabricación de culpables
El PAN señala que la plataforma de comunicación gubernamental es utilizada para imputar delitos sin el debido proceso ni pruebas concluyentes.
- Caso Ernesto Ruffo Appel: El exgobernador de Baja California es citado por el PAN como ejemplo de señalamientos públicos efectuados desde la presidencia sin que exista un proceso judicial concluido o responsabilidades desahogadas.
- Fabricación de perfiles: La cúpula panista sostiene que la actual administración emplea el espacio informativo para designar culpables mediante discursos presidenciales, saltándose las instancias de justicia formal.
Riesgos a la libertad de prensa y censura
La dirigencia panista alertó sobre la consulta de lineamientos para el derecho de audiencias, interpretándola como un intento del Estado para ejercer control sobre los contenidos difundidos en medios radiofónicos y televisivos.
Esta estrategia es calificada por Acción Nacional como una censura disfrazada. El objetivo de la bancada panista en el Congreso de la Unión es establecer una contención legal que limite el uso de la conferencia matutina como una herramienta de propaganda ideológica dirigida a invalidar voces críticas.









