La OMS ha elevado a más de 500 los casos y 130 las muertes sospechosas de ébola en RDC y Uganda, declarando una emergencia internacional. El brote, de la cepa Bundibugyo sin vacuna, preocupa por su magnitud, velocidad y propagación urbana.
La declaración de emergencia que estremeció a la asamblea
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó este martes, 19 de mayo de 2026, el alarmante incremento a más de 500 casos sospechosos y 130 muertes sospechosas relacionadas con el brote de ébola. Esta escalada, originada la semana pasada en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) y con al menos un deceso registrado en Uganda, motivó la declaración de una «emergencia pública» a nivel internacional el domingo.
Ante la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus detalló que hasta el momento se han confirmado 30 casos en la provincia congoleña de Ituri. A estos se suman dos casos confirmados en Kampala, la capital de Uganda, ambos con origen en la RDC. Un ciudadano estadounidense afectado ha sido evacuado a Alemania. Estas cifras son dinámicas y se espera que cambien con la expansión de las operaciones de campo, que incluyen la intensificación de la vigilancia, el rastreo de contactos y las pruebas de laboratorio.
Desafíos invisibles: por qué este brote alarma a los expertos
La notificación de casos en entornos urbanos como Kampala y Goma representa un riesgo significativo de mayor propagación. Esta particularidad dificulta enormemente las estrategias de contención del virus. Una preocupación adicional radica en las muertes registradas entre trabajadores sanitarios, un indicador claro de transmisión asociada a las labores de atención médica.
El impacto del conflicto en la respuesta sanitaria
La zona de Ituri, afectada por el brote, se encuentra inmersa en una «gran inseguridad» debido al repunte del conflicto desde finales de 2025. Esta situación ha provocado el desplazamiento de más de 100.000 personas. El desplazamiento masivo de poblaciones, como ya se ha demostrado en brotes anteriores, añade una capa de complejidad crítica a la gestión de la epidemia, dificultando el acceso y la asistencia humanitaria.
La amenaza de una cepa sin tratamiento ni inmunización
Un aspecto particularmente alarmante es que la cepa del virus responsable de este brote, la Bundibugyo, carece de vacunas o tratamientos específicos conocidos. Sin embargo, la OMS subraya que, a pesar de la ausencia de una vacuna, existen múltiples medidas preventivas que los países pueden implementar para frenar la propagación y salvar vidas. Entre estas, la comunicación de riesgos y la participación comunitaria se perfilan como pilares fundamentales.
El director general de la OMS reconoció y agradeció al Gobierno de Uganda por la decisión de posponer las celebraciones del Día de los Mártires, un evento que puede congregar hasta dos millones de personas, en respuesta al riesgo epidémico. La declaración de alerta internacional el domingo, sin una reunión previa del comité de emergencia, fue una medida sin precedentes. Tedros insistió en su «profunda preocupación por la magnitud y la velocidad de la epidemia» y anunció la celebración de un Comité de Emergencia para emitir recomendaciones temporales. Además, se desveló la liberación de 3,4 millones de dólares (aproximadamente 2,9 millones de euros) para combatir el brote, elevando el total de fondos entregados a 3,9 millones de dólares (unos 3,4 millones de euros).
Consenso continental: la unión africana activa su alerta máxima
Durante la jornada del lunes, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA), reportaron más de 100 muertes asociadas a la epidemia de ébola causada por la cepa Bundibugyo en RDC y Uganda. En consecuencia, el brote fue declarado como una Emergencia de Salud Pública de Interés Continental (ESPC), lo que subraya la gravedad y el alcance regional del evento.
El frente interno: respuestas de la república democrática del congo
El portavoz del Gobierno congoleño, Patrick Muyaya, ofreció un balance oficial que indicaba 435 casos y 118 muertes sospechosas por ébola en las provincias de Ituri y Kivu Norte. A estas regiones se sumaron las zonas sanitarias de Katwa y Goma. Muyaya enfatizó que los equipos locales continúan trabajando en la identificación de casos sospechosos y que los 118 fallecimientos aún están bajo análisis para confirmar su vinculación directa con el virus.
El Gobierno hizo un llamado a la calma a la población, instándoles a respetar estrictamente las medidas de prevención. Los servicios sanitarios congoleños están movilizados para contener la propagación del virus. Entre las recomendaciones clave transmitidas a los ciudadanos, según Radio Okapi, se incluyen evitar los contactos físicos y abstenerse de ingerir carne insuficientemente cocinada.
La movilización rebelde en la lucha contra el virus
El Movimiento 23 de Marzo (M23), grupo rebelde que controla áreas en Kivu Norte y Kivu Sur, incluyendo sus capitales, también ha participado activamente. La organización ha identificado 189 contactos y ha enviado pruebas al Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) para su análisis. De los resultados obtenidos, cinco han sido negativos, mientras que el resto permanece en espera.
Lawrence Kanyuka, portavoz del M23, declaró que, por el momento, solo existe un caso confirmado en las zonas bajo su control, el cual está siendo tratado en Goma, sin reporte de nuevos contagios. Kanyuka reiteró el llamado a la población para mantener la calma, permanecer vigilante y respetar las medidas preventivas, con el objetivo de evitar una mayor propagación de la enfermedad.
Comprendiendo al ébola: letalidad y manifestaciones clínicas
El virus del ébola presenta una tasa media de letalidad que ronda el 50%. Los síntomas iniciales pueden manifestarse de forma repentina e incluyen fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta. Estas señales son comúnmente seguidas por vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas, y evidencia de deterioro en las funciones renal y hepática, lo que subraya la severidad de la enfermedad.
Una historia de resistencia: la experiencia congoleña con el virus
La RDC, que en diciembre de 2025 declaró el fin de su último brote de ébola en Kasai, es reconocida a nivel mundial por su vasta experiencia en el manejo de este virus. Desde su identificación en 1976, el país ha enfrentado más de una docena de brotes. El origen del nombre de la enfermedad se remonta a un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola.









