Otro sitio en donde a la causa cuatroteísta se le está haciendo bolas el engrudo es el municipio de Lázaro Cárdenas (donde se ubica Holbox).
En esta demarcación, del extremo norte del estado, el alcalde (“petista”), Nivardo Mena, siente segura la reelección, bajo el cobijo de la alianza cuatroteísta, y va por su tercera presidencia municipal.
Pero el político-empresario no la tiene fácil. Es más, la tiene muy complicada y, al parecer, ni siquiera se ha dado cuenta, quizá, al estar encerrado en una burbuja de elogios.
Tres situaciones destacan en Lázaro Cárdenas.
La primera, y el dato más alarmante para la 4T, es que la popularidad de Nivardo Mena está por los suelos, como resultado de su mal gobierno. Si bien es cierto, la oposición está borrada, como casi en todo el estado, con lo que la alianza cuatroteísta no tendría problemas en Lázaro Cárdenas, incluso llevando un abanderado tan impopular como el holboxeño, pero tampoco se trata de obtener triunfos ilegítimos.
La segunda es que Nivardo Mena, quien llegó siglado por el PT —en amarres de última hora—, no es el único perfil del Partido del Trabajo. También ha alzado la mano el regidor Carlos Betancourt Baas, dirigente municipal de esta formación y primer regidor de la comuna local. Dentro de su partido, el político-empresario también tiene complicaciones.
La tercera es que hay más prospectos en la 4T, como el exalcalde y ahora representante de la SEQ en Lázaro Cárdenas, Emilio Jiménez o la regidora del PVEM, Dulce Alegría Navarrete Vadillo, y el representante del Gobierno del Estado en este municipio, Ismael Moguel Canto, que se quedó en la orilla hace dos años.
Y, dicho sea de paso, en Morena, empezando por la presidenta Claudia Sheinbaum, no ven con buenos ojos la reelección.








