Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- La severa crisis turística en el Caribe mexicano ha «obligado» a los hoteleros a tomar medidas extremas y por primera vez, desde mayo (ya no solo en septiembre y octubre), el sector ha tenido que implementar descansos solidarios para evitar despidos masivos ante el desplome de la ocupación.
Dolores López, fundadora de Grupo Lomas, lamentó el impacto de esta medida de emergencia en los trabajadores, pero desafortunadamente, dijo, la ocupación hotelera apenas promedia entre el 35 y el 40%.
«Por primera vez en nuestra historia, ni con la pandemia hemos tenido que pedirle apoyo a nuestros colaboradores, de ceder días, eso es algo que nos duele porque sabemos que no están recibiendo propinas, que no tienen sus ingresos completos», señaló.
La realidad, dijo, es que las operaciones en el aeropuerto de Cancún bajaron a la mitad, a lo que se suma el impacto del superpeso, que disminuyó drásticamente las ganancias dolarizadas y sin apoyos fiscales, las empresas buscan proteger el empleo de miles de familias reduciendo temporalmente las jornadas.
«Despidos no hemos estado aplicando con los colaboradores, descansos sí, ellos saben que siempre durante las malas siempre hemos estado con ellos y ahora cuando pedimos su respaldo nos los han estado dando», confirmó.
Y si bien estos descansos afectan el bolsillo de los empleados, el sector confía en que esta resistencia mutua permita sostener la industria hasta noviembre, cuando se proyecta el inicio de la recuperación.









