Morena, a través de su presidenta Ariadna Montiel Reyes, convocó a una marcha en Chihuahua para exigir juicio político y desafuero contra la gobernadora Maru Campos, citando la colaboración de la CIA sin aval federal y la promoción de injerencia externa.
El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha anunciado la movilización de su militancia, referida como el «ejército» guinda, con el objetivo de presionar por un juicio político y el desafuero de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos. La presidenta del partido, Ariadna Montiel Reyes, formalizó la convocatoria a una marcha que se realizará el próximo sábado, marcando el inicio de una serie de acciones destinadas a transformar las objeciones políticas contra la mandataria en un movimiento de índole social.
La intervención de la CIA en Tarahumara desata el primer frente
Uno de los principales detonantes de esta movilización radica en la revelación de una operación donde agentes de la CIA colaboraron directamente con la Fiscalía estatal de Chihuahua. Esta acción, que tuvo como propósito desmantelar un laboratorio clandestino situado en la sierra Tarahumara, se llevó a cabo sin la debida autorización del gobierno federal ni del Gabinete de Seguridad.
La falta de validación federal para una intervención extranjera en territorio nacional ha sido calificada como un «atropello» a la soberanía. En consecuencia, la gobernadora Campos fue requerida por Omar García Harfuch, secretario de seguridad federal, para ofrecer explicaciones sobre el incidente. Adicionalmente, el Senado de la República solicitó su comparecencia, a la cual la mandataria no asistió.
Estas omisiones y acciones constituyen el núcleo del argumento para el planteamiento del juicio de desafuero, una iniciativa impulsada por Montiel Reyes en conjunto con la senadora con licencia, Andrea Chávez, quien es considerada una posible candidata a gobernadora.
Acusaciones de injerencia extranjera por visita de Díaz Ayuso
Un segundo flanco de crítica abierta contra la gobernadora Campos se articula en torno a su encuentro con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Montiel Reyes calificó a Díaz Ayuso como una figura de «ultraderecha» y censuró la decisión de Campos de recibirla en Aguascalientes.
La líder de Morena sostiene que, al margen de permitir la entrada de agentes extranjeros a México sin respaldo federal, la gobernadora de Chihuahua, en alineación con figuras del Partido Acción Nacional (PAN), estaría activamente «promoviendo la injerencia extranjera» a través de este tipo de encuentros políticos. Este suceso intensifica las acusaciones de vulneración a la soberanía nacional, ampliando el espectro de las inconformidades más allá de la operación clandestina.
Morena articula la presión social y judicial contra la gobernadora
La marcha convocada para el sábado se realizará a las 16:00 horas, partiendo desde la Glorieta de Pancho Villa en la capital de Chihuahua. Montiel Reyes extendió la invitación a toda la ciudadanía de la entidad, subrayando la intención de trascender la esfera política.
La estrategia de Morena busca complementar el proceso de juicio político con una robusta movilización social, como lo expresó la dirigente: «Nosotros vamos a plantear el juicio político, pero lo vamos a acompañar de la movilización social, porque no se trata nada más de politizar un tema». Montiel Reyes enfatizó la magnitud del agravio, declarando que «Esto ya sobrepasó a Chihuahua, pero nuestras acciones iniciarán en Chihuahua, porque es aquí donde ha llegado el mayor agravio», solidificando la base territorial de su protesta.









