Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente, se postula para la diputación federal de Tabasco. Su estrategia se centra en un trabajo «ras de suelo», buscando una victoria que, según sus palabras y las de Adán Augusto López Hernández, podría obtener «caminando».
La declaración ‘ganar caminando’ y su resonancia política
Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha declarado su confianza en una victoria «caminando» para la diputación federal de Tabasco. Esta afirmación emula la retórica del senador Adán Augusto López Hernández, quien previamente había sugerido una capacidad similar de triunfo en la entidad.
López Beltrán especificó que su estrategia se basará en un «trabajo a ras de suelo», conectando «casa por casa» y «domicilio con domicilio» con la ciudadanía y los votantes del sexto distrito electoral federal. Su aparición en el noticiero «Poder Informativo» de la estación XHVX marca el inicio de una gira mediática orientada a consolidar su presencia en la región.
El senador López Hernández, exgobernador de Tabasco, expresó su aprecio y respeto por López Beltrán, deseándole éxito y recordando haberle sugerido en el pasado su participación en la política electoral. Esta interacción subraya una conexión de larga data entre ambas figuras políticas.
La incursión política de López Beltrán: un compromiso postergado
La incursión de López Beltrán en la contienda electoral representa la culminación de un acuerdo previo con su padre: la abstención política mientras el expresidente estuviera en funciones. Reconoció que participar durante el sexenio presidencial habría conferido una «ventaja» que consideró éticamente incorrecta, impidiendo una competencia justa.
Ahora, el aspirante se presenta a disposición de los tabasqueños, reafirmando el cumplimiento de los requisitos legales de residencia necesarios para su candidatura. Subrayó que esta es su primera postulación a un cargo de elección popular.
A pesar de su reciente formalización como candidato, sostuvo que su actividad política no ha cesado desde la fundación de Morena, período durante el cual mantuvo reuniones constantes con militantes en diversas localidades del país. Esta trayectoria previa le otorga un conocimiento profundo de la base partidista.
Estrategia electoral: arraigo territorial y equidad en la contienda
López Beltrán manifestó su intención de competir en «igualdad de condiciones» con los demás aspirantes, disipando cualquier percepción de ventaja derivada de su parentesco. Precisó que su decisión de mantenerse al margen durante el sexenio de su padre fue deliberada para asegurar esta equidad en el proceso.
Su regreso a la arena política se fundamenta en la convicción de que «ahora me toca», marcando un nuevo capítulo en su trayectoria pública. Este enfoque subraya un compromiso con el arraigo territorial y una competencia leal, elementos centrales de su narrativa de campaña para el sexto distrito federal.









