Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- El Servicio Meteorológico Nacional confirmó el arribo del polvo del Sáhara a Quintana Roo desde la madrugada del sábado 28 de junio, cuando la nube de partículas provenientes del desierto africano alcanzó la península de Yucatán.
En un comunicado se informó que este fenómeno es recurrente durante la temporada de verano y consiste en enormes masas de polvo que son transportadas por los vientos alisios desde el desierto del Sáhara, en África, hasta el mar Caribe, Centroamérica y el sureste de México.
Para Quintana Roo, la presencia de estas partículas favorecerá un ambiente más seco y estable, lo que reducirá la formación de nubes de tormenta y, en consecuencia, disminuirán las precipitaciones durante los próximos días. Al mismo tiempo, la radiación solar será más intensa y las temperaturas podrían sentirse aún más elevadas debido a la menor nubosidad.
Las autoridades recomendaron a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición prolongada al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, así como utilizar protector solar, ropa ligera y de colores claros para prevenir afectaciones por el intenso calor.
Además de los cambios en el clima, la llegada del polvo del Sáhara puede representar un riesgo para personas con enfermedades respiratorias, asma, rinitis alérgica o alergias, ya que las partículas suspendidas en el aire pueden provocar irritación en las vías respiratorias, estornudos, congestión nasal, tos y dificultad para respirar.
Se advirtió que el polvo también puede causar irritación ocular, provocando enrojecimiento, ardor, comezón y lagrimeo, especialmente en quienes utilizan lentes de contacto o permanecen por largos periodos al aire libre.
Ante estas condiciones, se recomienda a la población vulnerable limitar las actividades al exterior, mantener puertas y ventanas cerradas cuando la concentración de partículas sea elevada y, de ser necesario, utilizar cubrebocas si se presentan molestias respiratorias.
Aunque el polvo del Sáhara suele generar cielos con tonalidades blanquecinas o ligeramente opacas y atardeceres más coloridos, los expertos señalaron que el fenómeno es temporal y forma parte de un proceso natural que ocurre cada año entre los meses de junio y agosto, con variaciones en su intensidad.
Las autoridades de Protección Civil y del sector Salud exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales sobre la evolución de este fenómeno y seguir las recomendaciones preventivas para evitar afectaciones a la salud durante los días en que permanezca la nube de polvo sobre Quintana Roo.









