La Federación Noruega de Fútbol ha retirado formalmente su confianza a Gianni Infantino, solicitando su renuncia inmediata tras el intento fallido de mercantilizar los ingresos de la Copa del Mundo mediante la creación de la filial FIFA Forward Enterprise (FFE).
La pérdida de legitimidad en el bloque europeo
La desautorización noruega responde a una deriva acumulativa en la gestión de la FIFA que ha fracturado la relación entre la cúpula directiva y las federaciones europeas.
La presidenta de la Federación Noruega de Fútbol, Lise Klaveness, confirmó la postura oficial tras una reunión celebrada el jueves. El posicionamiento de Noruega se fundamenta en los siguientes puntos críticos:
- Quiebre de confianza: La directiva noruega sostiene que no existe posibilidad de retorno en la relación institucional con Infantino.
- Erosión de valores: La gestión anual de la FIFA es percibida como una trayectoria de dirección preocupante que compromete la integridad del organismo.
- Acción extraordinaria: La federación considera que el actual estado de las estructuras internas exige medidas de carácter excepcional para garantizar un cambio duradero.
El impacto del fracaso comercial de FFE
El intento de vender participaciones en los beneficios del Mundial a través de FIFA Forward Enterprise ha agudizado la desestabilización interna.
Aunque la FIFA abandonó el proyecto y emitió una disculpa formal, el daño reputacional persiste en los estamentos continentales. La UEFA mantiene vigente su amenaza de boicotear el Mundial y otras competiciones de la FIFA, a pesar de los intentos de Infantino por contener la crisis. Durante un encuentro en Rabat, Marruecos, el dirigente aseguró contar con el apoyo total de los presentes, una lectura que ha sido desmentida por el rechazo posterior de las federaciones nacionales.
La ofensiva en el comité de ética
El malestar europeo se consolida mediante una estrategia de denuncias formales ante los organismos de control internos de la FIFA.
La Federación Noruega de Fútbol, con el respaldo de sectores críticos, prepara una queja ante el comité de ética de la FIFA. Este expediente abarcará tres ejes de conflicto detectados por la federación:
- Gestión comercial: El cuestionamiento sobre la operatividad y ética de la filial FIFA Forward Enterprise (FFE).
- Distinciones políticas: El otorgamiento del premio de la paz al expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
- Arbitraje y disciplina: La suspensión de la sanción impuesta al jugador Folarin Balogun durante la Copa del Mundo.
La Asociación de Fútbol de Inglaterra se suma al bloque opositor, retirando explícitamente su apoyo a la candidatura de Infantino para la reelección prevista el próximo mes de marzo. La suma de estas voluntades coloca al presidente en una posición de vulnerabilidad sin precedentes ante los comicios venideros.









