Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- La inflación general anual en México se moderó a 3.94 por ciento durante mayo de 2026, luego de ubicarse en 4.45 por ciento en abril, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con este resultado, la inflación volvió a colocarse dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México, que se mantiene en 3 por ciento, con un margen de variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
De acuerdo con el reporte del Inegi, durante mayo la inflación mensual registró una variación de -0.21 por ciento, contrario al incremento de 0.20 por ciento reportado en abril.
La desaceleración de los precios estuvo impulsada principalmente por la baja en productos del componente no subyacente, especialmente energéticos, frutas y verduras.
El índice de inflación subyacente, que elimina de la medición los productos con precios más volátiles, se ubicó en 4.19 por ciento anual y 0.22 por ciento mensual, ligeramente por debajo de los niveles observados en abril.
En tanto, la inflación no subyacente presentó una caída más pronunciada al colocarse en 3.10 por ciento anual y -1.65 por ciento mensual.
Dentro de este componente destacaron las reducciones en el precio de productos agrícolas y energéticos.
Entre los productos que más bajaron de precio durante mayo se encuentran el pepino, con una reducción mensual de 31.50 por ciento; el tomate verde, con 28.73 por ciento; el limón, con 18.51 por ciento; así como la electricidad y algunos tipos de chile fresco.
También se reportaron disminuciones en el gas doméstico natural, cebolla, plátano y huevo.
Por el contrario, entre los productos que registraron mayores aumentos de precio destacan la papa y otros tubérculos, con un alza de 12.68 por ciento; el gas doméstico LP, detergentes, pollo y tortilla de maíz.
Asimismo, servicios como restaurantes, loncherías, transporte colectivo y renta de vivienda también reportaron incrementos durante el quinto mes del año.
Especialistas han señalado que el comportamiento reciente de la inflación podría dar mayor margen al Banco de México para evaluar futuros ajustes en su política monetaria, aunque advirtieron que persisten riesgos asociados a los precios de alimentos, energía y servicios.










