Pruebas genéticas de la Fiscalía confirman que los restos hallados en una maleta en el Estado de México pertenecen a Teresa Guadalupe Molina Hernández, desaparecida en abril de 2026, lo que robustece la imputación por desaparición agravada contra su hijo Fernando Yael N.
Confirmación científica del hallazgo en Nezahualcóyotl
Los análisis genéticos forenses ratifican la identidad de la víctima localizada en un inmueble del Estado de México.
Los estudios periciales realizados por las autoridades ministeriales determinaron que los restos humanos encontrados dentro de una maleta corresponden a Teresa Guadalupe Molina Hernández. El hallazgo ocurrió en un domicilio ubicado en la colonia La Perla, en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, derivado de las diligencias de búsqueda coordinadas entre la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y las autoridades mexiquenses.
Esta confirmación científica modifica el curso de la indagatoria, la cual inició tras denunciarse la ausencia de la mujer, vista por última vez el 25 de abril de 2026 en la alcaldía Venustiano Carranza, Ciudad de México. La certeza técnica sobre la identidad de los restos permite cerrar la fase de localización y abre una nueva etapa centrada en el esclarecimiento de los hechos.
Situación jurídica de Fernando Yael N. y sospechas del caso
El hijo de la víctima permanece bajo proceso penal tras detectarse múltiples inconsistencias en su declaración inicial.
La desaparición de la mujer fue reportada inicialmente por su propio hijo, Fernando Yael N. Sin embargo, las acciones operativas de la Policía de Investigación, el seguimiento mediante cámaras de videovigilancia y la recolección de indicios periciales revelaron contradicciones severas en los testimonios aportados por el imputado.
Actualmente, el investigado se encuentra bajo prisión preventiva y vinculado a proceso por el delito de desaparición cometida por particulares agravada. Tras la plena identificación de los restos óseos y biológicos, el Ministerio Público evalúa de forma estratégica la ampliación de las imputaciones y la posible reclasificación jurídica del delito conforme se sumen los dictámenes forenses finales a la carpeta de investigación.
Evidencias recolectadas en el entorno familiar y vehicular
Peritos judiciales aseguraron rastros biológicos tanto en la vivienda de la víctima como en un automóvil relacionado.
Las células de investigación criminal recolectaron diversos elementos probatorios que robustecen la teoría del caso presentada ante el juez de control:
- Inmueble en Nezahualcóyotl: Localización de los restos humanos ocultos en una maleta dentro del perímetro domiciliario.
- Vivienda de la víctima: Identificación y levantamiento de indicios biológicos mediante reactivos químicos en el hogar donde habitaba Teresa Guadalupe.
- Vehículo asegurado: Detección de rastros y fluidos en el automóvil vinculado con los traslados del principal sospechoso.
El Ministerio Público mantiene la integración de estos componentes en el expediente penal, mientras las autoridades locales no han emitido un pronunciamiento público final sobre la conclusión de las indagatorias.










