Redacción
CANCÚN.- Grupo Mundo Maya actualizó las tarifas de sus hoteles para el cierre de 2026, con precios que van de mil 155 a 3 mil 332 pesos por noche, dependiendo de la temporada y el destino.
El ajuste llega en un contexto poco alentador: los hoteles construidos como parte del proyecto turístico asociado al Tren Maya han tenido una demanda menor a la esperada, pese a que fueron concebidos para aprovechar el flujo de visitantes generado por el nuevo sistema ferroviario.
El reto, entonces, no parece ser solamente cuánto cuesta dormir en ellos, sino cuántos viajeros están dispuestos a hacerlo.
En temporada baja, del 12 de agosto al 20 de diciembre, una noche cuesta:
Calakmul: 1,850 pesos
Tulum: 1,543 pesos
Chichén Itzá: 1,668 pesos
Y para la temporada alta, del 21 al 31 de diciembre, las tarifas suben considerablemente:
Tulum: 3,332 pesos
Chichén Itzá: 3,302 pesos
Palenque: 2,905 pesos
Edzná: 2,217 pesos
Grupo Mundo Maya asegura que la nueva estructura tarifaria busca ofrecer opciones “más competitivas y accesibles” para los viajeros y favorecer la promoción turística de estos destinos.
Sin embargo, el verdadero desafío está en llenar las habitaciones.
Los hoteles forman parte de la estrategia turística vinculada al Tren Maya y fueron planteados para generar una mayor derrama económica y prolongar la estancia de los visitantes en los destinos del sureste.
Ahora, con una demanda que ha quedado por debajo de las expectativas, la pregunta inevitable es si una nueva estructura de precios será suficiente para hacer despegar estos establecimientos.
Porque una cosa es construir hoteles junto a los grandes atractivos turísticos del sureste… y otra muy distinta es conseguir que los turistas quieran quedarse en ellos.
Este enfoque me parece más adecuado para Caribe Peninsular: deja la crítica en los datos y en el contraste entre la inversión, las expectativas y la demanda, sin afirmar que los hoteles estén “fracasando” si no tenemos cifras oficiales de ocupación que lo demuestren.









