Por Alejandro Peza
CHETUMAL.- El analista financiero y contador público certificado José Polanco Bueno, advirtió que la falta de energía eléctrica y de conexión a internet en comunidades rurales y zonas apartadas del país podría convertirse en un obstáculo técnico para cumplir con la disposición que busca generalizar los pagos electrónicos en gasolineras y casetas de peaje a partir de 2027.
El especialista consideró que la implementación de esta medida debe tomar en cuenta las condiciones de conectividad e infraestructura que prevalecen en distintas regiones de México, donde todavía existen localidades que enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos, como la electricidad y las telecomunicaciones.
Precisó que en el tercer trimestre del año, el pago con tarjetas bancarias para cargar gasolina en México alcanzó los 96 mil 954 millones de pesos, una de las cantidades más elevadas y que repuntará una vez que se concrete el plan de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para que los pagos en las estaciones sean con tarjetas bancarias.
Del monto total, 61 mil 061 millones de pesos se realizaron con tarjetas de débito, mientras que 35 mil 893 millones de pesos correspondieron a pagos con tarjeta de crédito, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).
Señaló que, aunque los pagos mediante tarjetas bancarias representan una alternativa para modernizar las transacciones y reducir el uso de efectivo, su aplicación obligatoria podría generar complicaciones en establecimientos ubicados en zonas donde no existen las condiciones técnicas necesarias para operar terminales bancarias.
El analista explicó que la problemática no se limita a la disponibilidad de terminales de cobro, sino también a la infraestructura que permite procesar las operaciones, pues sin electricidad o acceso a internet resulta complicado garantizar el funcionamiento de los sistemas electrónicos de pago.
Advirtió que estas limitaciones podrían afectar tanto a los prestadores de servicios como a los usuarios que transitan por carreteras o necesitan cargar combustible en regiones alejadas de las principales ciudades.
José Polanco Bueno consideró necesario que las autoridades contemplen estas diferencias antes de aplicar la disposición de manera generalizada, a fin de evitar que la falta de infraestructura tecnológica se convierta en un impedimento para realizar operaciones cotidianas.
«La brecha digital continúa siendo un desafío para la modernización de los servicios financieros en México. Por ello, la expansión de los pagos electrónicos requiere no solamente disposiciones legales, sino también condiciones que permitan su funcionamiento en las distintas regiones del territorio nacional», explicó.
El especialista comentó que hay que considerar mecanismos alternativos para las zonas con conectividad limitada, así como garantizar que la transición hacia los pagos digitales no genere dificultades adicionales para los consumidores y los negocios que operan fuera de los principales centros urbanos.










