Redacción
PLAYA DEL CARMEN.- Playa del Carmen atraviesa una combinación de problemas que comienza a encender focos rojos en uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe mexicano. Por un lado, el avance del sargazo sigue afectando la imagen de las playas y la actividad hotelera; por el otro, los constantes apagones mantienen en incertidumbre tanto a habitantes como a turistas.
Dos crisis distintas, pero con un mismo impacto: una creciente afectación económica y turística para el destino.
Ante el incremento del arribo de sargazo, el presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen, Offner Arjona, insistió en la necesidad de destinar más recursos para fortalecer la recolección del alga en altamar, antes de que llegue a las playas.
El representante hotelero señaló que la infraestructura actual resulta insuficiente para enfrentar la magnitud del problema, pues en las costas del municipio únicamente operan dos embarcaciones recolectoras y un solo buque para atender todo el litoral.
Arjona cuestionó la falta de claridad sobre el destino de esos recursos y sostuvo que deberían aplicarse de manera más eficiente para mejorar la imagen turística de Playa del Carmen, especialmente en temporadas donde el sargazo golpea con mayor intensidad.
Pero mientras el turismo intenta lidiar con las playas cubiertas de alga, miles de familias y comercios enfrentan otro problema igual de delicado: los apagones.
La crisis por las fallas en el suministro eléctrico se agravó en las últimas horas, luego de que habitantes reportaran más de 24 horas sin energía en fraccionamientos y colonias del poniente de la ciudad.
Vecinos denunciaron afectaciones para conservar alimentos, utilizar aparatos electrónicos e incluso soportar las altas temperaturas. Comercios también reportaron pérdidas económicas ante la falta de electricidad.
Ayer, los apagones incluso dejaron fuera de servicio varios semáforos sobre la avenida 125, complicando la circulación vehicular y obligando a desplegar elementos de Tránsito para evitar accidentes.
Aunque autoridades municipales informaron que mantienen comunicación con la Comisión Federal de Electricidad, hasta ahora no existe una respuesta concreta sobre cuándo quedará solucionado el problema.
Así, Playa del Carmen enfrenta una tormenta perfecta: playas invadidas por sargazo y una infraestructura eléctrica incapaz de responder a la demanda de una ciudad que depende, en gran medida, del turismo.
Y es que basta con atraer visitantes al Caribe mexicano; también hay que garantizarles playas limpias… y al menos que haya luz.









