El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, destacó en su discurso del Estado de la Unión una ofensiva coordinada con Estados Unidos contra el crimen organizado. Sin embargo, este enfoque decisivo, que incluye extradiciones e incautaciones récord, enfrenta objeciones de grupos civiles que alertan sobre métodos autoritarios y riesgos para la población.
La audaz estrategia de seguridad que transformó el discurso nacional
En un mensaje entregado a la Asamblea Nacional en Quito, el 24 de mayo de 2026, el presidente Daniel Noboa resaltó la firmeza de su gobierno frente a la criminalidad. Las acciones incluyen la extradición de una docena de líderes del crimen organizado hacia Estados Unidos y la incautación de cerca de 300 toneladas de sustancias ilícitas. Estas medidas son presentadas como un enfoque decisivo y eficaz para combatir el crimen organizado, una preocupación central para los ecuatorianos a lo largo de esta década. Noboa afirmó que el país sudamericano no puede prosperar «si las familias viven con miedo», y envió un mensaje contundente a los criminales buscados: «Los buscaremos, los encontraremos y los extraditaremos».
Cuando la geografía dicta la escalada del narcotráfico
Ecuador ha lidiado con una intensificación de la violencia ligada al narcotráfico desde 2021. Este fenómeno se atribuye a las alianzas entre cárteles rivales y bandas locales, que compiten por el control de las rutas y los puertos costeros, cruciales para el contrabando de cocaína. La ubicación estratégica del país, entre Colombia y Perú, principales productores mundiales de cocaína, agrava esta dinámica. El año 2025 se saldó con la tasa de homicidios más alta en décadas, registrando 50 asesinatos por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior.
El estado de excepción como pilar de una ofensiva sin precedentes
En respuesta a la escalada de violencia, Noboa, reelegido el año pasado para un mandato de cuatro años, ha implementado un estado de excepción. Esta medida ha facultado a las fuerzas armadas para desplegar diversas estrategias contra el delito, incluyendo patrullajes conjuntos con la policía y allanamientos de propiedades sin requerimiento judicial previo. A principios de 2026, las fuerzas armadas ecuatorianas, en colaboración con fuerzas estadounidenses, ejecutaron una operación conjunta. Esta acción se dirigió contra un campamento de entrenamiento presuntamente utilizado por narcotraficantes colombianos, empleando drones, helicópteros y embarcaciones para el ataque.
El costo social de la autoridad: voces críticas y la fragilidad del progreso
A pesar de las afirmaciones presidenciales, los métodos de Noboa han provocado críticas por parte de grupos de la sociedad civil. Estos colectivos argumentan que las estrategias, consideradas autoritarias, no han logrado una reducción efectiva de la delincuencia y, simultáneamente, han puesto en riesgo a la población civil. Glaedys González, analista para la región andina del International Crisis Group, indicó el domingo posterior al discurso que, aunque el presidente pudo mostrarse optimista, «el progreso en materia de violencia está lejos de haberse logrado». González enfatizó que «es evidente que la situación en Ecuador ha alcanzado niveles sin precedentes».
El doble frente: seguridad y la inesperada mejora económica
En el mismo discurso, el presidente Noboa destacó avances en el ámbito económico. Informó a los legisladores sobre una reducción de la pobreza, que pasó del 26% al 21,4% en 2025. Asimismo, la pobreza extrema disminuyó del 10,4% al 8,4%. Noboa asumió la presidencia por primera vez en 2023, tras unas elecciones anticipadas convocadas a raíz de la disolución de la Asamblea Nacional por el entonces presidente Guillermo Lasso, lo que acortó su propio mandato.









