El Ejército Mexicano desarticuló ocho plantíos de cannabis y tres secaderos con 1,200 plantas en el sureste de Ensenada, Baja California, una operación clave el 28 de mayo que impactó significativamente la infraestructura de producción de drogas en la región.
La ofensiva militar que desarticuló una red de cannabis
Elementos del Ejército Mexicano llevaron a cabo una operación estratégica que culminó con la erradicación de un total de ocho plantíos de cannabis. Estas intervenciones se localizaron en dos puntos críticos situados al sureste del municipio de Ensenada, Baja California, como parte de los esfuerzos continuos para combatir la producción y distribución de estupefacientes. Las Comandancias de la II Región Militar y la 2/a. Zona Militar confirmaron que las acciones se ejecutaron el 28 de mayo, tras una serie de patrullajes de vigilancia y reconocimientos terrestres intensivos por parte del personal militar.
Valle de la Trinidad: el epicentro de la erradicación
La primera fase de la intervención militar se concentró en el poblado de Valle de la Trinidad, una zona de 123 kilómetros de distancia respecto a la región portuaria, identificada por las autoridades como un punto con historial de enfrentamientos y actividad del crimen organizado. En este lugar estratégico, efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional lograron localizar y destruir cuatro plantíos de cannabis. La superficie total afectada por esta primera acción abarcó una extensión aproximada de 18 mil 300 metros cuadrados, representando un golpe considerable a la infraestructura de cultivo ilícito en el área.
Cañada El Carrizo: la emboscada a la producción oculta
Posteriormente, las fuerzas armadas dirigieron su atención a la zona conocida como Cañada El Carrizo, en la delegación San Vicente. Este sector, caracterizado por sus espacios serranos y su difícil acceso, fue el escenario de una segunda fase operativa. Allí, se ubicaron otros cuatro plantíos de cannabis, que cubrían una extensión de 2 mil 575 metros cuadrados. La operación en Cañada El Carrizo no solo reveló cultivos a cielo abierto, sino también tres secaderos ocultos que contenían aproximadamente mil 200 plantas de cannabis, evidenciando una cadena de producción más compleja y organizada.
Incineración en sitio: la estrategia de golpe inmediato
Conforme a la información divulgada por la Defensa, tanto los plantíos como los secaderos descubiertos fueron destruidos e incinerados en el mismo sitio donde fueron encontrados. Esta metodología subraya la estrategia de las autoridades para garantizar la eliminación total de la droga y sus componentes, interrumpiendo de forma inmediata la cadena de suministro. La acción forma parte de las operaciones permanentes y no intermitentes destinadas a frenar la producción y la subsecuente distribución de drogas en toda la región de Baja California.









