Agencias
Cancún.- A ocho meses de asumir la Diócesis de Cancún-Chetumal, el monseñor Salvador González Morales ha recorrido 73 de las 78 parroquias de Quintana Roo para conocer a los sacerdotes y las necesidades de cada comunidad.
“También he aprendido del territorio, de las diferentes zonas, las islas, la selva, los pueblos y de una ciudad tan cosmopolita como Cancún”, expresó, en breve entrevista.
El obispo adelantó que, después de cumplir su primer año, comenzará a tomar decisiones sobre posibles movimientos y cambios dentro de la diócesis, con base en la información reunida durante estas visitas.
Entre las principales necesidades ubicó la preparación de sacerdotes y colaboradores laicos.
Como parte de este objetivo, este año envió a un sacerdote a estudiar a Roma y a otro a Ciudad de México.
“Necesitamos darle un impulso grande a la formación de nuestros agentes, en todos los niveles, los ordenados y los laicos”, explicó.
La zona maya será otro de los puntos que buscará atender, pues consideró que cuenta con pocos sacerdotes y que sus comunidades permanecen alejadas de buena parte de las actividades diocesanas.
“Muchas de las actividades, los talleres y la formación se dan en Chetumal o aquí en Cancún”, señaló.
González Morales planteó llevar directamente a estas localidades cursos para catequistas, temas de liturgia y otras actividades formativas, sin obligar a los participantes a trasladarse hasta las principales ciudades del estado.
SIM










