El Banco de México redujo la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 25 puntos base, fijándola en 6.50% desde el 8 de mayo de 2026. La medida, respaldada por la mayoría de su Junta de Gobierno, concluye el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024, respondiendo a la debilidad económica.
Decisión estratégica y divergencia en la junta de gobierno
La Junta de Gobierno del Banco de México, mediante un consenso mayoritario, oficializó la disminución de 25 puntos base en el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día. Esta acción marca la culminación de un período de ajustes iniciado en marzo de 2024, estableciendo el nuevo objetivo en 6.50 por ciento, con efectos programados a partir del 8 de mayo de 2026.
La determinación reveló una división interna significativa. La Gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, en conjunto con los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo, respaldaron la reducción. Por otro lado, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath manifestaron su voto en contra, pronunciándose en favor de mantener la tasa de referencia en un nivel de 6.75 por ciento, enfatizando la estabilidad ante el panorama económico.
La postura de la mayoría se fundamentó en una evaluación integral del contexto macroeconómico, que consideró los siguientes factores críticos:
- Los niveles observados en el tipo de cambio.
- La acentuada debilidad de la actividad económica, que implica una clara ausencia de presiones de demanda significativas en el sistema.
- El grado de restricción monetaria que se ha implementado consistentemente.
Panorama macroeconómico global y presiones inflacionarias
Durante el primer trimestre de 2026, la actividad económica a escala global evidenció una expansión a un ritmo superior al del trimestre precedente. Este crecimiento, sin embargo, se desarrolló en un marco de complejas dinámicas inflacionarias en las principales economías avanzadas.
Específicamente en marzo, la inflación general experimentó un repunte pronunciado, principalmente como resultado del incremento en los precios de los energéticos. De manera concurrente, la inflación subyacente exhibió una persistencia notable en varios países, señalando la presencia de presiones más arraigadas en los precios. En el ámbito geopolítico, la incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente, aunque se ha moderado, permanece en un nivel elevado. El Banco Central destaca que el impacto final de este conflicto sobre la economía global es incierto, dependiendo directamente de su duración e intensidad.
Dinámica económica nacional y proyecciones de precios internos
A nivel doméstico, el primer trimestre de 2026 se caracterizó por una contracción de la actividad económica, en contraste con la expansión global. En este contexto, se prevé un grado de holgura económica mayor al previamente anticipado, lo que sugiere una capacidad productiva subutilizada y una menor presión inflacionaria por demanda interna. No obstante, el organismo alertó sobre la persistencia de importantes riesgos a la baja que podrían afectar las perspectivas económicas futuras.
La trayectoria de la inflación general en México mostró una disminución entre la primera quincena de marzo y el mes de abril, pasando de 4.63% a 4.45%. Esta moderación fue impulsada por un descenso en la inflación subyacente, que en el mismo período transitó de 4.46% a 4.26%. El Banco de México confirmó la ausencia de evidencia sobre efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas al inicio del año.
Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron aumentos. Por otro lado, las expectativas de mayor plazo permanecieron relativamente estables, aunque en niveles consistentemente por encima de la meta establecida por el banco central. Los pronósticos de inflación general para el segundo y tercer trimestre de 2026 se ajustaron al alza, reflejando niveles previstos más elevados para la inflación no subyacente en ese lapso. En contraste, los pronósticos para la inflación subyacente no sufrieron modificaciones.
Horizonte de la política monetaria: Mantenimiento y desafíos futuros
La Junta de Gobierno juzgó que la realización de un recorte adicional a la tasa de referencia era apropiada y que, con esta acción, se concluye el ciclo de flexibilización monetaria que se inició en marzo de 2024. Esta decisión es congruente con la valoración actual del panorama macroeconómico y la trayectoria de la inflación.
De cara al futuro, la Junta de Gobierno considera apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Se juzga que la postura monetaria implementada es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico. Esto incluye la gestión de posibles derivaciones de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente, así como sus repercusiones económicas a nivel global y nacional, reafirmando el compromiso del banco central con la estabilidad.









