La comunidad de aspirantes rechazados en el ciclo 2026 de la UNAM ha iniciado una movilización en Ciudad Universitaria para demandar la anulación del examen en línea, tras denunciar irregularidades vinculadas al uso de Inteligencia Artificial durante el proceso de admisión.
La fractura en el proceso de admisión 2026
El descontento surge por la percepción de inequidad en el examen virtual, bajo la premisa de que facilitó prácticas de fraude.
Decenas de aspirantes, acompañados por padres de familia, marcharon desde la estación Metro Universidad hasta la Torre de Rectoría. El núcleo de su argumentación radica en la supuesta vulneración de la honestidad académica mediante el uso de herramientas tecnológicas. Las consignas durante la movilización enfatizaron una exigencia clara: la transparencia en la selección de los futuros profesionistas y el retorno a la evaluación presencial para garantizar un piso parejo entre los participantes.
Pliego petitorio y tensiones en la negociación
La entrega del documento oficial ante la Rectoría estuvo marcada por desacuerdos internos y roces con la autoridad universitaria.
Las representantes del movimiento, Julieta Badajoz y Berenice Camacho, presentaron un pliego petitorio de cuatro puntos clave, el cual fue ajustado in situ ante la presión de los manifestantes:
- Restablecimiento de la modalidad presencial: Exigencia de aplicar el examen bajo este esquema tanto en la convocatoria actual (2026) como en las futuras.
- Debido proceso: Garantía de notificación formal y mecanismos de impugnación claros ante cualquier cancelación de exámenes.
- Asignación por prelación: Implementación de un sistema de lista de corrimiento y valoración de antecedentes académicos, similar a los modelos utilizados en la UACM y la UAM.
- No represalias: Emisión de un compromiso formal por parte de las autoridades universitarias.
La recepción del documento fue gestionada por Jorge Hugo Ibarra Cárdenas, coordinador de Planeación Institucional, quien evitó el encuentro directo con el rector Leonardo Lomelí. Esta gestión provocó un rechazo inmediato por parte de los manifestantes, quienes calificaron la respuesta institucional como burocrática y evasiva.
Respuesta institucional y estancamiento
La autoridad universitaria comunicó la creación de un comité técnico para evaluar el proceso de admisión, descartando la participación de observadores externos.
Tras la entrega del pliego, los funcionarios universitarios informaron sobre la instalación de un Comité Técnico, integrado por 16 académicos, para auditar el proceso de aplicación. La respuesta oficial, sin embargo, no ofreció una fecha precisa para una resolución definitiva, limitándose a señalar que el análisis se llevará a cabo durante la semana.
- Composición de la comisión: Los inconformes seleccionaron como representantes a aspirantes con puntajes de 115 sobre 120 reactivos.
- Negativa de participación: El coordinador Ibarra Cárdenas rechazó categóricamente la petición de integrar a padres de familia o aspirantes como observadores en la revisión de los académicos.
- Contexto temporal: Con el inicio del ciclo escolar programado en dos semanas, la incertidumbre sobre la validez del examen y la conformación de la lista definitiva de ingresos persiste como un punto de alta vulnerabilidad para la administración universitaria.









