Alumnos exhiben en TikTok al gobernador de Yucatán por falta de escuela

Estudiantes de Yucatán exigen al gobernador Huacho Díaz cumplir promesa de escuela tras 14 años de abandono y clases a la intemperie.
Alumnos exhiben en TikTok al gobernador de Yucatán por falta de escuela

Estudiantes de la Telesecundaria Carlos Monsiváis en Tizimín exigen al gobernador Joaquín Díaz Mena cumplir una promesa de 14 años para construir instalaciones educativas dignas, mientras enfrentan carencias extremas que impiden instalar un laboratorio escolar premiado.

La crisis de infraestructura en la comunidad maya de Santa Rosa

Setenta y un estudiantes de la Telesecundaria Carlos Monsiváis padecen un abandono estructural de catorce años en Yucatán, operando sin salones propios ni nombramientos fijos de docentes.

Desde hace por lo menos un año, el alumnado de la Telesecundaria Carlos Monsiváis, ubicada en la comunidad maya de Santa Rosa en el municipio de Tizimín, ha recurrido a la plataforma TikTok para increpar directamente al gobernador Joaquín Díaz Mena, conocido como Huacho. Los videos publicados desde junio de 2025 documentan la persistencia de una crisis de infraestructura que acumula ya catorce años sin resolución por parte de las autoridades estatales.

La falta de intervención institucional no sólo priva a los jóvenes de espacios adecuados para el aprendizaje, sino que bloquea la asignación de personal docente definitivo. Un alumno del plantel expone la traba burocrática: la Secretaría de Educación del Estado (SEGEY) condiciona el envío de un maestro fijo a la existencia formal de salones de clase.

La parálisis administrativa contrasta con el historial de gestión local. El ejido donó el terreno correspondiente para la edificación del centro escolar en el año 2016. Rocío Caamal, madre de familia afectada, cuestiona la falta de ejecución: las familias sostienen que el gobierno estatal cuenta con los recursos financieros, pero carece de voluntad política para finiquitar la obra.

Clases improvisadas y temperaturas extremas a la intemperie

La precariedad obliga al alumnado a recibir cátedra en recintos municipales sin electricidad, soportando temperaturas de hasta 50 grados centígrados y constantes inundaciones.

Ante la ausencia de un edificio propio, las actividades académicas se desarrollan de manera improvisada en espacios prestados por la comisaría ejidal, la comisaría municipal y un módulo de salud carente de suministro eléctrico.

Espacio TemporalCarencias Críticas y Afectaciones
Terraza comisaría ejidalTecho de lámina, dos ventiladores insuficientes, temperaturas de hasta 50 °C reportadas por Conagua, inundaciones en temporada de lluvias.
Módulo de saludAusencia absoluta de energía eléctrica y dimensiones reducidas para el total de la matrícula estudiantil.
Áreas comunesExcrementos de animales que los alumnos deben limpiar diariamente y traslado constante de pupitres propios.

El costo sanitario y operativo para la comunidad escolar es severo. Estudiantes y tutores reportan cuadros recurrentes de insolación, padecimientos respiratorios y brotes de transmisión de dengue debido a la proliferación de mosquitos. Luis, tutor de un alumno, advierte sobre el impacto directo de estas condiciones en la asistencia escolar regular.

La pugna interinstitucional y el factor del aislamiento geográfico

La disputa por el pago de servicios entre el Ayuntamiento de Tizimín y la SEGEY agrava la vulnerabilidad de un plantel marginado a 160 kilómetros de Mérida.

La disputa por las responsabilidades operativas añade tensión al conflicto. El Ayuntamiento de Tizimín, encabezado por Carlos Adrián Quiroz Osorio, señala que el pago del suministro eléctrico compete estrictamente a la SEGEY. Por su parte, la dependencia educativa se rehúsa a asumir el costo bajo el argumento de que la instalación pertenece formalmente al sector salud y no al sistema educativo oficial.

A este diferendo presupuestal se suma la marginación geográfica. Ubicada a más de 160 kilómetros y tres horas de trayecto desde Mérida, la comunidad sufre un aislamiento que la exdirectora de la telesecundaria, la profesora Azalea Alamilla, califica como una discriminación latente. Según la docente, el alejamiento de las zonas urbanas propicia la indiferencia oficial bajo la premisa de que las demandas locales no tienen eco público.

La exigencia compartida en la cuenta de TikTok de la institución subraya la distorsión del rol que asumen los menores. La maestra Alamilla enfatiza que el estudiantado debería concentrarse exclusivamente en su formación académica, en lugar de movilizarse para exigir la garantía de derechos básicos que el Estado está obligado a proveer por mandato constitucional.

Rendimiento académico sobresaliente frente al freno burocrático

Pese a obtener el primer lugar en la Feria de Ciencias y Saberes Mayas 2025, la telesecundaria no puede instalar su laboratorio equipado por carecer de paredes y techo.

La precariedad del entorno contrasta con el desempeño académico del alumnado. Durante 2025, la Telesecundaria Carlos Monsiváis obtuvo uno de los tres primeros lugares en la Feria de Ciencias y Saberes Mayas. Sin embargo, el premio consistente en un laboratorio totalmente equipado permanece sin poder instalarse ante la simple ausencia de paredes y techos que resguarden los equipos.

A este logro se suman reconocimientos estatales en competencias de escoltas, declinación, matemáticas y fotografía. Tras la difusión de las demandas en la plataforma TikTok, el gobernador Joaquín Díaz Mena respondió mediante un mensaje institucional donde aseguró que el nuevo espacio educativo se edificará de manera conjunta con el proyectado Bachillerato Nacional «Margarita Maza».

No obstante, las declaraciones oficiales mantienen la incertidumbre entre los habitantes de Santa Rosa, quienes exigen clarificar si las obras se ejecutarán finalmente en el predio donado formalmente a las autoridades desde hace una década.

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