José Marcos Morales/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- Colectivos de búsqueda de personas en Quintana Roo reportan que tienen más de 250 fichas de gente reportada como desaparecida y que este problema, en vez de disminuir, va a alza, como lo muestra la tendencia que han registrado desde su creación.
Además, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, las presidentas de los colectivos de familiares de personas desaparecidas entrevistadas, reportan que las omisiones e irregularidades, así como la falta de capacitación y recursos de las autoridades, continúan.
Romana Rivera Ramírez, presidenta del colectivo «Verdad, Memoria y Justicia», aseguró que cuentan con 176 fichas de búsqueda de personas reportadas como desaparecidas en Quintana Roo.
“Cuando empezamos a hacernos visibles ante la sociedad como colectivo, empezamos con 12 y poco a poco se fueron sumando personas y lamentablemente es imparable. En la jornada del día de ayer se sumó una persona y, bueno, todos los días hay alguien que quiere afiliarse o, más que nada, el apoyo y el acompañamiento”, comentó en conferencia de prensa.
También dijo que durante este lustro, han logrado encontrar a 12 personas sin vida y tres con vida, de los cuales nueve familias han decidido continuar con el proceso para encontrar justicia contra quienes atentaron contra la víctima.
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Y, también en otros tres casos, quizá por temor, “han preferido una vez recuperado a su familiar, dar por hecho lo que buscaban y con eso se quedan”, añadió.
Por su parte, María Dolores Patrón Pat, presidenta del colectivo «Madres Buscadoras de Quintana Roo«, comentó que en cuatro años su organización ha atendido casi 80 casos de personas reportadas como desaparecidas.
“Iniciamos solamente con tres fichas. Y, pues en la actualidad tenemos 83 familias que pertenecen al colectivo. 35 cinco han sido localizados (de ellas, solo siete han sido con vida) y 38 pues están sin localizar”, detalló.
Por ello, opinó que “día con día pues esta situación va empeorando. No, no hay una disminución (en el número de personas que desaparecen) que digamos”.
Al respecto Deysi Blanco, fundadora del colectivo «Madres Buscadoras de Isla Mujeres Buscando a Fernanda Cayetano», aseguró que en sus inicios tenían 12 casos y ahora cuenta con 55 casos.
De ellos, se han registrado seis personas localizadas sin vida y cuatro vivos, sobre todo en Isla Mujeres y Cancún, dijo.
«La desaparición de personas no tiene fin, hay desapariciones diarias, cinco, seis o siete en Quintana Roo. Es algo que el gobierno no pone freno y que no debería haber «, declaró.
Persisten omisiones que no permiten avanzar en la localización de personas
Las tres presidentas de colectivos de familias que buscan a personas reportadas como desaparecidas coinciden en que persisten las omisiones e irregularidades, así como la escasez de recursos, en las instancias que deben atender este tipo de casos.
Patrón Pat comentó que la falta de resultados de parte de las autoridades ha ocasionado que las familias de las víctimas de desaparición, se organicen en colectivos y obliguen a las instancias, como la Fiscalía General del Estado (FGE) a trabajar de manera adecuada.
“Pues la verdad las omisiones e irregularidades continúan. Si uno como víctima o como familiares no se organizan, no se acercan a un colectivo, no se acercan a alguna autoridad conocida, pues nada más no se le presta la atención como tiene que ser. Desafortunadamente, aquí si no tienes una palanca, si no tienes dinero, pues no pasa nada más”, aseguró.

Por su parte, durante una jornada que se realizó en la explana del Palacio Municipal de Benito Juárez, en la que participaron dependencias como la FGE, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo), la Comisión de Búsqueda de Personas y de Atención a Víctimas del estado para atender e informar a los ciudadanos sobre el tema, Romana Rivera reconoció que los familiares de las víctimas tienen que estar presionando a las autoridades de manera constante, para ver resultado en las carpetas de investigación.
“Lamentablemente, para que las víctimas puedan ver resultados, tienen que estar detrás de cada dependencia y, en este caso, de la Fiscalía Especializada, si hay una víctima que se ausenta por ‘x o y’ razón, porque no tiene los medios o porque enfermó, o simplemente porque ahora se convirtió en la proveedora de casa y se hace ajena a la búsqueda o a la integración de la carpeta, pues esa carpeta va a seguir empolvada y eso es triste para todas las víctimas, porque no todas tenemos el mismo alcance de poder estar todos los días, constantemente en la Fiscalía, para dar seguimiento. Tristemente es una realidad, si no asiste, no hay camino”, declaró.
Por ello, dio a conocer una lista de peticiones a las autoridades para atender a los casos de personas reportadas como desaparecidas, como “activar capacidades reales, coordinadas y suficientes” cada que se active una alerta.
De igual manera, pidió mantener informada a la familia de la víctima de las acciones que se realizan, incluso integrar a las familias en los operativos de búsqueda en condiciones de seguridad, igualdad, dignidad y respeto, así como la difusión permanente de los rostros de las personas desaparecidas.
Y fortalecer las capacidades de los municipios para responder ante las denuncias de personas desaparecidas, así como la realización de un estudio de criminalidad que identificar patrones, zonas, circunstancias y factores relacionados con las desapariciones, exigió.
“Finalmente, queremos algo muy sencillo, pero profundamente importante, queremos que las autoridades busquen como si fueran uno de los suyos, que cada alerta tenga una respuesta, que cada rostro sea visible”, concluyó la activista.
La jornada por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas cerró con el Encuentro de Familias Buscadoras, que se realizó en el parque de «Las Palapas», en el que familiares de personas desaparecidas en distintos puntos de Quintana Roo, como Cancún, Chiquilá, Isla Mujeres, Holbox, etcétera.
Los testimonios fueron relatados por personas tanto originarias de Quintana Roo, como de otros estados del país, con diferentes tipos de situaciones que originaron que no se sepa de su paradero y que fueron reforzados por el grito «Vivos se los llevaron, vivos los queremos».









