El dirigente estatal de la CROC, Martín de la Cruz, salió con el petate del muerto y lanzó un escenario catastrófico para Morena sobre la eventual designación, en particular, de uno de los principales contendientes a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación.
Pero el dicho catastrofista del croquista, más que ser una raya más al tigre para el propio Martín de la Cruz, exhibe a Morena y especialmente a la 4T-QR.
Que alguien explique cómo una organización sindical como la CROC y un líder como Martín de la Cruz se metieron hasta la cocina de Morena.
La CROC forma parte del sindicalismo «charro» del viejo PRI. Su admisión como tal es trasladar el corporativismo priista a Morena.
En tanto, Martín de la Cruz, su principal referencia es estar “chapulineando” de puesto en puesto, de regidor a diputado local y viceversa, primero en el PRI y luego en el PRIAN.
Y una realidad rotunda es que, en Quintana Roo, la 4T-QR ha sido inoculada por el PRI.
Ya se va entendiendo por qué Morena-QR, lejos de parecerse a lo que debería de ser Morena, se parece mucho al PRI.









