La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Marina coordinaron el zarpe de los buques ‘ARM Papaloapan’ y ‘ARM Huasteco’ desde Veracruz el 31 de julio, con el objetivo de entregar asistencia crítica tras los sismos registrados en territorio venezolano durante el mes de junio.
Logística del despliegue naval mexicano
La operación constituye el segundo envío marítimo oficial destinado a mitigar el impacto de los desastres naturales en el país sudamericano.
- Cargamento total: 718,5 toneladas de insumos de emergencia.
- ARM Papaloapan: Traslada 684 toneladas de suministros.
- ARM Huasteco: Transporta 34,5 toneladas adicionales.
La ejecución del traslado integra a la Secretaría de Gobernación y a la Administración del Sistema Portuario Nacional Veracruz, bajo la instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum. El envío busca atender las carencias materiales generadas por la actividad sísmica que ha afectado la infraestructura y los servicios básicos en Venezuela.
Antecedentes y balance de la misión humanitaria
El operativo actual se suma a una serie de acciones de auxilio iniciadas por el Estado mexicano tras los terremotos del 24 de junio.
- Primer envío marítimo: Arribó el 13 de julio al puerto de La Guaira con 2.003 metros cúbicos de ayuda, equivalentes a 388,42 toneladas.
- Contenido histórico: El primer cargamento incluyó insumos médicos, medicamentos, alimentos, artículos de higiene y cuatro plantas potabilizadoras de alta capacidad.
- Asistencia aérea: Desde finales de junio, se movilizó personal especializado y equipos de apoyo técnico especializado.
Impacto de los sismos en territorio venezolano
El balance oficial actualizado al 24 de julio detalla la magnitud de la emergencia que motiva la intervención humanitaria de México.
- Víctimas mortales: Más de 5.500 personas han fallecido a causa de los eventos sísmicos.
- Infraestructura dañada: Se registran 856 edificios colapsados y 190 inmuebles con diversos grados de afectación.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha enmarcado esta operación dentro de la tradición diplomática mexicana, definiéndola como una manifestación de la vocación solidaria del país. El gobierno federal sostiene que esta asistencia es un eje prioritario en su estrategia de cooperación regional ante situaciones de desastre y fragilidad social en América Latina.










