Héctor Méndez, líder y fundador de Topos Azteca, confrontó públicamente a una reportera venezolana por intentar forzar un guion político en las labores de búsqueda y rescate tras los devastadores sismos en el país sudamericano. El «Topo Mayor» enfatizó su rol de rescatista voluntario y miembro de la sociedad civil, ajeno a intereses políticos, en medio de la grave emergencia humanitaria que azota a la nación.
La confrontación por la politización de la ayuda humanitaria
Una periodista local, sin identificar su medio, intentó dictar a Héctor Méndez, el «Topo Mayor», un mensaje con tintes políticos durante una entrevista. La reportera sugirió a Méndez que debía «decirle esto y darle las gracias a tu presidenta (Claudia Sheinbaum)», una directriz que el líder de Topos Azteca rechazó enérgicamente.
Con 80 años, Méndez manifestó su indignación, declarando a la comunicadora: «Tengo 80 años y tú no me vas a venir a decir lo que diga. Tú no eres jefa de nadie, yo no soy político, yo soy rescatista, yo soy voluntario, soy sociedad civil y no me vas a decir qué diga». El incidente escaló cuando Méndez expresó su profundo malestar a los superiores de la reportera, cuestionando la ética detrás de la petición de manipulación. El líder del contingente mexicano calificó de «pendej**» a la comunicadora y se mostró consternado por la falta de juicio al intentar imponer un discurso político a un socorrista voluntario.
La misión de Topos Azteca en la devastación de Venezuela
Topos Azteca, la emblemática brigada de rescatistas que emergió tras el terremoto de México en 1985, desplegó sus equipos en Venezuela para ofrecer apoyo crucial. Su arribo se produjo el 26 de junio, en respuesta a los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 que causaron una catástrofe humanitaria.
El contingente mexicano llegó a la nación con un significativo apoyo logístico y humano:
- Más de 10 toneladas de insumos médicos.
- Ocho toneladas de herramientas y equipo especializado.
- Tres aviones para transporte.
- 250 militares acompañantes.
- 18 perros entrenados en búsqueda y rescate.
Los movimientos telúricos, registrados el 24 de junio en la zona centro-norte de Venezuela, provocaron un colapso en la infraestructura y una crisis humanitaria. Las cifras oficiales revelaron un escenario desolador:
- Más de 1,700 muertos registrados.
- 46,632 desaparecidos reportados hasta el 29 de junio.
- Casi 800 edificios colapsados de manera total o parcial.
Los estados más afectados incluyeron La Guaira (considerado el epicentro de la devastación), Miranda, Falcón, Carabobo y Yaracuy, donde las labores de rescate continúan con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los escombros. La asistencia internacional, incluyendo la brigada Topos Azteca, es fundamental para mitigar el impacto de esta emergencia.










