Claudia Sheinbaum afirmó que madres y esposas buscadoras de Nuevo Laredo fueron atendidas por la Secretaría de Gobernación (Segob), pese a las denuncias de que el subsecretario Arturo Medina Padilla las dejó «plantadas» en una cita oficial.
Narrativa presidencial ante el reclamo de plantón
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el colectivo de madres y esposas buscadoras de Nuevo Laredo sí recibió atención institucional, contrastando con la versión de un desplante.
El pasado viernes, la mandataria federal confirmó que las mujeres fueron recibidas por Claudia Galindo, directora general de Estrategias para la Atención de Derechos Humanos. Durante su conferencia, Sheinbaum mostró una fotografía como evidencia para validar la atención brindada. Argumentó que el subsecretario Arturo Medina Padilla, aunque no las atendió personalmente, pudo haber estado ocupado. «¡Ah bueno!, pero fueron atendidos, a lo mejor en ese momento Arturo no pudo atenderlas por estar realizando alguna tarea, pero sí fueron atendidos, ahí está la evidencia», declaró la presidenta Sheinbaum.
La denuncia de un encuentro fallido en Segob
Familiares de víctimas de desaparición forzada en Nuevo Laredo relataron una experiencia de «plantón» en la Secretaría de Gobernación el 22 de junio.
Previamente, el 23 de junio, el medio Proceso reportó que las madres y esposas buscadoras fueron presuntamente «plantadas» por el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina Padilla. La reunión había sido formalmente fijada para el lunes 22, confirmada por un oficio enviado el 27 de mayo.
El testimonio del caos en la espera
Jessica Molina, cuyo esposo Daniel Trejo García está desaparecido, detalló a Proceso las irregularidades durante la espera en la Segob.
Las mujeres llegaron ese lunes y «nadie tenía idea de quiénes éramos y a qué íbamos», según Molina. Fueron mantenidas en la calle, bajo el sol y sin comer hasta las 12:30 horas, donde varias compañeras comenzaron a sentirse mal. Posteriormente, fueron ingresadas a un auditorio y atendidas por Claudia Galindo, quien «se la pasaba haciendo llamadas pidiendo a funcionarios de segundo nivel que se ‘jalaran’ para Gobernación, un desorden».
Tras tres horas en las que Galindo prometía la inminente llegada del subsecretario, las mujeres y sus representantes decidieron retirarse de las oficinas gubernamentales. Molina denunció la falta de estructura: «Llegó un punto que esa reunión no tenía pies ni cabeza, estamos en un auditorio, todos están hablando a la misma vez, no, o sea, no había manera, no va a haber compromisos, no va a haber nada». Asimismo, Molina lleva dos años con la promesa de que la carpeta de investigación de su esposo está lista para ser judicializada.
Defensa férrea de la gestión de Gobernación
La presidenta Sheinbaum articuló una defensa enérgica de Rosa Icela Rodríguez y Arturo Medina, resaltando su compromiso y profesionalismo.
La mandataria federal enalteció la labor de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, calificándola como una de las «mujeres más sensibles al dolor ajeno humano que conozco y más profesionales en su trabajo». Destacó que tanto Rodríguez como Medina han liderado innumerables reuniones con diversos grupos y colectivos con demandas sociales, desmintiendo la percepción actual de falta de atención. «La atención de víctimas se da a nivel estatal y federal y Rosa Icela, secretaria de gobernación, hace un extraordinario trabajo», afirmó.
Compromiso continuo y rechazo al protagonismo
Sheinbaum subrayó la dedicación del equipo de Gobernación y evitó publicitar sus propias acciones con colectivos para no caer en el exhibicionismo.
- El equipo de la Secretaría de Gobernación brinda apoyo constante cuando colectivos de familiares de buscadores lo solicitan.
- Rosa Icela Rodríguez se reúne cada 15 días y mantiene una presencia permanente.
- Una compañera de la Comisión de Búsqueda opera en todo el país, ofreciendo apoyo profesional en la búsqueda de personas desaparecidas.
La presidenta reveló que su equipo iba a publicar una fotografía de una reunión que ella sostuvo con una persona de un colectivo fuera de la ciudad. Sin embargo, Sheinbaum instruyó no hacerlo, declarando: «no quiero que se publique porque este no es un asunto de andar presumiendo si te reúnes o no te reúnes. El asunto es lo que hace uno». La mandataria federal garantizó además que la secretaria Rodríguez dará una reunión si así se solicita, junto con su equipo de la secretaría de Gobernación.
El fondo del conflicto: cita formal incumplida y viáticos
Las madres y esposas buscadoras enfatizaron que la reunión fue pactada formalmente con el subsecretario Medina, pero condiciones como la falta de viáticos se vincularon a su cancelación.
Los colectivos denunciaron que la reunión con el subsecretario Medina estaba fijada para el 22 de junio. Al llegar a la Secretaría de Gobernación, tras horas de espera, se les comunicó que si no se les había entregado dinero para viáticos, la reunión formalmente programada no se llevaría a cabo. Sheinbaum, aunque admitió no tener «la información particular de esa reunión», reiteró la «enorme sensibilidad» de Rosa Icela y Arturo, sugiriendo que «a lo mejor se dio una situación en algún momento y en todo caso se tiene que aclarar», mostrando nuevamente la fotografía de las familias buscadoras en un auditorio.
El caso Nuevo Laredo y el oficio formal
Un grupo de 19 mujeres, madres y esposas, víctimas de desapariciones forzadas en Nuevo Laredo entre febrero y mayo de 2018, fue el epicentro de la controversia.
Estas desapariciones, atribuidas a personal de la Unidad de Operaciones Especiales de la Marina, motivaron la cita. Las mujeres acudieron a las oficinas de la Segob el 22 de junio, bajo una citación emitida por Medina Padilla. Él había sostenido una reunión previa con ellas el 26 de mayo y, un día después, confirmó el encuentro interinstitucional para el 22 de junio mediante el oficio SEGOB/SDHPM-SP/2757/2026, fechado el 27 de mayo.










