Sinaloa experimentó en mayo 135 muertes violentas, un aumento del 20% en homicidios dolosos, marcando un récord desde el conflicto Chapitos y Mayos. La cifra incluye siete feminicidios y 25 cuerpos en fosas, elevando el total a 160 decesos.
El registro de mayo: un umbral de violencia sin precedentes
Mayo de 2026 se consolidó como uno de los periodos más letales en Sinaloa, con un registro de al menos 135 muertes violentas. Este número representa un incremento aproximado del 20 por ciento en los homicidios dolosos en comparación con abril último, posicionándose como una de las cifras más elevadas desde el inicio del conflicto entre los Chapitos y los Mayos, hace casi 21 meses. La escalada de violencia se manifiesta no solo en el número de decesos directos, sino también en otras expresiones de criminalidad.
Durante el mismo mes, la entidad documentó siete feminicidios. A esto se suma el descubrimiento de al menos 25 cuerpos sepultados en fosas clandestinas. La incorporación de estos hallazgos a la cuenta eleva el total de muertes violentas en un solo mes a 160, destacando la gravedad de la situación que atraviesa Sinaloa.
La semana final: crímenes que desbordan el conteo oficial
La última semana de mayo, específicamente, concentró al menos 42 homicidios dolosos. Este periodo estuvo marcado por eventos de alto impacto que incluyen la muerte de siete reos, quienes fueron asesinados durante una riña registrada en el penal de Aguaruto. Adicionalmente, un agente de la policía estatal fue ejecutado en Culiacán. Todos estos sucesos ocurrieron el domingo 31 de mayo. Estos incidentes revelan una intensidad crítica en la actividad criminal hacia el cierre del mes.
Desinflar las cifras: la reconfiguración estadística de la FGE
La narrativa oficial de estos eventos contrasta con la estadística diaria. Los delitos mencionados, como la muerte de los reclusos y el policía, no se integran en el reporte diario de la Fiscalía General del Estado (FGE) bajo la categoría de homicidio doloso. En cambio, se describen como «homicidio tipo riña» para los internos del penal y «agresión a la autoridad» para el caso del agente estatal. Este enfoque de reconfiguración tiende a «desinflar» las cifras de homicidios dolosos. La práctica se mantiene, incluso cuando el gobierno federal asegura una disminución superior al 40 por ciento en los homicidios de la entidad.
El interinato de Yeraldine Bonilla: un inicio bajo alta tensión
El cierre de mayo coincidió con la culminación del primer mes de gobierno interino bajo la gestión de Yeraldine Bonilla Valverde. Este periodo estuvo caracterizado por el incremento aproximado del 20 por ciento en los homicidios dolosos respecto al mes anterior. La coyuntura política y el alza en los índices de violencia delinean un panorama complejo para la administración en curso, que enfrenta desde sus inicios un reto significativo en materia de seguridad.









