Desde el 25 de mayo de 2026, la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) mantiene cinco bloqueos carreteros y un plantón indefinido en Oaxaca. Esta acción interrumpe la prestación de servicios públicos, afecta a 874 mil estudiantes y paraliza la capital ante exigencias de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
La estrategia detrás del cerco magisterial en Oaxaca
El movimiento magisterial ha sitiado la capital oaxaqueña, generando una interrupción completa de los servicios públicos. Esta paralización se intensificó luego de que el sindicato de burócratas, que agrupa a aproximadamente 10 mil trabajadores, tomó la determinación de suspender sus labores en la Ciudad Judicial y la Ciudad Administrativa. La acción se enmarca en el tercer día de una lucha ininterrumpida que inició el lunes 25 de mayo, cuando la Sección 22 del SNTE acordó realizar, desde las 09:00 horas, una serie de bloqueos carreteros estratégicos.
Estos puntos de obstrucción se localizan en las principales vías de comunicación que conectan la capital de Oaxaca con la Ciudad de México y los estados de Puebla, Veracruz, Guerrero y Chiapas. La huelga, de carácter estatal y nacional, fue ratificada por la asamblea magisterial. Su objetivo primordial es la instalación de una mesa tripartita, diseñada para abordar las demandas fundamentales de la CNTE. Entre las exigencias clave se encuentran la abrogación de la Ley del ISSSTE y la concreción de un aumento salarial del 100 por ciento.
Una táctica arraigada: 46 años de movilización incesante
El primer día de esta jornada de lucha se caracterizó por una marcha masiva que concluyó con la instalación de un plantón indefinido en el Zócalo, extendiéndose por 20 calles del Centro Histórico de Oaxaca. La envergadura de la protesta se dimensiona con la participación de 82 mil trabajadores de la Sección 22, quienes abandonaron sus aulas, dejando a más de 874 mil estudiantes sin clases. Esta deserción laboral tiene como propósito «coberturar» la jornada de lucha, aplicando los principios tácticos que la organización ha perfeccionado durante 46 años.
La estrategia, conocida como «movilización-negociación-movilización», abarca un rango de acciones que van desde la instalación de plantones y la realización de marchas, hasta el bloqueo de carreteras, la toma de oficinas gubernamentales y el cierre de centros comerciales. La magnitud de la movilización actual implicó el despliegue del 80% de la membresía de la Sección 22 en el estado de Oaxaca, con un 20% adicional concentrado en la Ciudad de México, como parte de los acuerdos establecidos en su asamblea magisterial.
Puntos críticos: la geografía de la protesta en la capital
Los bloqueos carreteros implementados por los maestros de la Sección 22 se han distribuido estratégicamente en cinco puntos clave alrededor de la capital oaxaqueña, afectando diversas regiones y vías de conexión principales:
- Cañada, Mixteca y Etla: Estos sectores magisteriales han bloqueado el entronque de la supercarretera Oaxaca-México, además de la vía que se comunica con el estado de Puebla.
- Sierra, Istmo y Tlacolula: Los docentes de estas regiones están accionando en el entronque de Mitla, un punto crítico que conecta con la región del Istmo de Tehuantepec y, por consiguiente, con el estado de Chiapas.
- Costa, Zimatlán, Ocotlán y Miahuatlán: Estos maestros se han plantado en la Y griega de la colonia González Guardado, obstruyendo de esta manera la circulación hacia destinos turísticos y comerciales como Puerto Escondido, Huatulco y Juquila.
- Ciudad y su periferia: Los docentes de la capital y sus alrededores se instalaron en el monumento a Juárez, ubicado en el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, impactando directamente la zona sur de la capital oaxaqueña.
- Tuxtepec y Estatales: Los participantes de estas regiones se concentran en el crucero Huayapam, con el objetivo de obstruir la vía que conecta Oaxaca con el estado de Veracruz.
La suma de estas acciones ha culminado en la suspensión de labores de 10 mil trabajadores del sindicato de burócratas en la Ciudad Judicial y la Ciudad Administrativa, afianzando la paralización de servicios en la capital.









