Rubén Moreira, coordinador del PRI, afirmó que Andrés Manuel López Beltrán fue retirado de Morena por ser una figura incómoda. Exigió que, junto a otros, deje gobernar a Claudia Sheinbaum, argumentando que su presencia y la herencia de problemas representan un lastre para la administración actual.
El lunes, 25 de mayo de 2026, el coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en San Lázaro, Rubén Moreira, declaró que Andrés Manuel López Beltrán, conocido como «Andy», se ha convertido en un «personaje incómodo» para Morena. Estas afirmaciones surgen tras el anuncio de López Beltrán sobre su partida de la Secretaría de la Organización de Morena para buscar una diputación. Moreira interpretó este movimiento como una expulsión, sugiriendo que le habrían dicho: «ya no estorbes.»
La salida de López Beltrán: ¿estrategia o expulsión?
La declaración de Moreira, efectuada durante una charla con medios a las 17:33, fue contundente. El diputado calificó la salida de López Beltrán como una «patada.» Según su análisis, la decisión no provino de una consideración estratégica personal del hijo del expresidente, sino de una indicación directa para que cesara su interferencia en el partido. «Lo sacaron de ahí, le dijeron ‘ya no estorbes’,» enfatizó Moreira, sugiriendo que el propósito era trasladar la generación de conflictos «a otro lado» lejos del partido en el poder, Morena. La figura de López Beltrán, por tanto, fue vista como una fuente de incomodidad interna.
El «lastre» de la herencia política en la nueva administración
El legislador priista extendió su crítica, solicitando que López Beltrán y «otros personajes del pasado» permitieran gobernar a la presidenta del país, refiriéndose a Claudia Sheinbaum. Moreira argumentó que la presencia de estas figuras y la herencia política que la presidenta ha recibido constituyen un «lastre» significativo. En particular, señaló que los problemas en materia de seguridad y la compleja situación económica heredada son cargas pesadas para la administración de Sheinbaum. La continuidad de estas problemáticas se percibe como una dificultad adicional que la presidenta debe afrontar en su gestión, dificultando el avance de su agenda.
Crítica a los «juniors vaquetones» y su impacto en el gobierno
Moreira profundizó en la crítica a los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, refiriéndose a ellos como «juniors vaquetones.» Estas declaraciones se producen en el contexto de su preocupación por el «lastre» económico y de seguridad que Sheinbaum debe afrontar tras asumir la presidencia. El coordinador del PRI destacó que la presidenta «tiene que tolerar a esos juniors vaquetones,» a quienes también denominó «hijos del hechicero de Macuspana,» subrayando la percepción de un comportamiento inactivo o problemático que afecta la gestión presidencial y añade una carga innecesaria a las responsabilidades de la nueva mandataria.









