Ricardo Monreal, diputado de Morena, expresó su inquietud ante las declaraciones de su hermano, el senador Saúl Monreal, quien persiste en su aspiración a la gubernatura de Zacatecas, desafiando la prohibición de nepotismo del partido. Esta situación genera un notable impacto político familiar.
El diputado morenista Ricardo Monreal ha manifestado abiertamente su preocupación por las declaraciones públicas de su hermano menor, el senador Saúl Monreal. El legislador reconoció que la actividad mediática de Saúl le genera un sentimiento de «miedo» debido a las implicaciones personales y políticas que le acarrea. Esta dinámica lo obliga, según sus palabras, a «navegar contra corriente» de forma recurrente.
La situación emerge en un contexto político tenso, particularmente después de que Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, reiterara la estricta política del partido contra el nepotismo para los comicios de 2027. Esta directriz choca directamente con la insistencia de Saúl Monreal en buscar la candidatura a la gubernatura de Zacatecas, una aspiración que ha mantenido constante.
Morena ha establecido una prohibición clara: los familiares de actuales gobernantes no pueden competir por el mismo cargo. Esta normativa es especialmente relevante para Saúl Monreal, ya que su hermano, David Monreal, ocupa actualmente la gubernatura de Zacatecas. La ambición política del senador se contrapone directamente con uno de los estatutos fundamentales del partido, generando una disonancia evidente.
Ricardo Monreal compartió una anécdota que revela la frustración que le provocan las acciones de su hermano. «Como le dije a Saúl Monreal, cada vez que dice una cosa a mí me atacan ¡Es increíble! Le digo: estás viendo la tempestad y no te hincas, Saulito,» expresó el diputado entre risas, subrayando el impacto directo que siente. Añadió que, con catorce hermanos, siente que a menudo «paga los platos rotos» por las acciones de otros miembros de su familia, siendo él el foco constante de cuestionamientos mediáticos y políticos.
La sombra del nepotismo sobre los Monreal
La dirigencia de Morena ha sido enfática en su postura contra las herencias de cargos públicos. La declaración de Ariadna Montiel busca asegurar la transparencia y equidad en los procesos de selección interna, previniendo que las conexiones familiares dicten las candidaturas. Este posicionamiento es un blindaje contra percepciones de favoritismo, pero crea una fricción considerable dentro de la familia Monreal y, por extensión, en la propia estructura del partido. Las normas internas de Morena buscan equilibrar la participación con la integridad de sus principios.
Saúl Monreal insiste en la sucesión pese a las reglas
Tras las declaraciones de la líder morenista, el senador Saúl Monreal se dirigió a Proceso para articular su propia visión. Argumentó que su objetivo es evitar la exclusión de liderazgos políticos durante las contiendas internas, defendiendo el derecho a la participación. Esta declaración subraya su intención de competir por la gubernatura de su estado natal, Zacatecas, a pesar de que los estatutos de Morena lo prohíben explícitamente debido a la posición de su hermano, David, como gobernador actual. La insistencia del senador configura un pulso directo con la normativa partidista.
La dinámica entre los hermanos Monreal y la postura de Morena configura un escenario complejo. Por un lado, se encuentra la aspiración política de un individuo a un cargo; por otro, la necesidad de un partido de mantener la coherencia con sus principios anti-nepotismo. Esta tensión, que se ha hecho pública, promete ser un punto focal en la política interna de Morena rumbo a los comicios de 2027, observándose una clara batalla por la definición de los liderazgos y la aplicación de la reglamentación.









