El megaproyecto turístico Perfect Day México, promovido por Royal Caribbean en Mahahual, terminó por colocar frente a frente dos visiones completamente opuestas sobre el futuro de Quintana Roo: el viejo modelo turístico depredador basado en privatización y sobreexplotación territorial, y el discurso ambientalista, social y de izquierda que durante años enarboló la izquierda, que hoy se ubicaría en Morena.
Esta contradicción ya empezó a convertirse en un problema político de proporciones cada vez mayores y que se sumaría a los pasivos electorales para la formación guinda. No basta que la izquierda se corra a la derecha; además empieza a parecerse demasiado al viejo modelo que durante décadas combatió.
Más allá del parque acuático, de las albercas gigantes, de las playas artificiales y de las zonas VIP para cruceristas extranjeros, la 4T está quedando contra la pared, pues este proyecto de la poderosa naviera implica prolongar el modelo económico creado durante décadas por los gobiernos del PAN y PRI, que mantiene una brecha de desigualdad prácticamente irreductible.
La propuesta contempla convertir parte de Mahahual en un destino prácticamente encapsulado para pasajeros de cruceros de Royal Caribbean, bajo el concepto internacional “Perfect Day”: lo que sería algo así como un enclave privado para el consumo masivo de cruceristas, básicamente.
Es un modelo en el que prácticamente hay un solo ganador: corporativos internacionales que controlan el flujo turístico, el consumo y la derrama económica; en este caso, Royal Caribbean.
La polémica escaló todavía más luego de que el Cabildo de Othón P. Blanco —de mayoría morenista— aprobara modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano de Mahahual para facilitar densidades, alturas y usos de suelo que críticos consideran hechos prácticamente a la medida del megaproyecto.

PRIAN
En los tiempos del PAN y PRI, la izquierda —hoy institucionalizada en Morena— cuestionó justamente ese tipo de desarrollos, asociados a privatización territorial, devastación ambiental, desplazamiento comunitario y subordinación de gobiernos locales a grandes capitales turísticos.
Durante años, la izquierda mexicana convirtió la defensa del territorio, de los manglares y de las comunidades en parte central de sus postulados políticos. La izquierda caribeña enarboló algunas de estas banderas, sobre todo en la defensa contra la privatización de playas.
En medio de la polémica aparece el titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), Alonso Ovando, quien también fue un influyente funcionario en gobiernos locales del PAN y PRI.
Pero ahora, ya en el poder, Morena y su alianza con el PVEM terminan impulsando —o al menos facilitando— un modelo turístico profundamente parecido al que durante décadas construyó el viejo régimen político y empresarial de Quintana Roo.
En realidad, Mahahual nunca fue concebido como un destino diseñado para turismo masivo internacional encapsulado, sino para un esquema de baja densidad que contrastara con Cancún y la Riviera Maya.
Perfect Day es, desde donde se quiera ver, la continuidad del viejo modelo económico del Caribe mexicano: megaproyectos, concentración de ganancias y presión permanente sobre ecosistemas costeros.
Claudia Sheinbaum
La propia Claudia Sheinbaum tuvo que entrar al debate y fijar postura sobre la protección de manglares y ecosistemas. El tema ya escaló a dimensión nacional e internacional. Implica no solo a Mahahual o Quintana Roo, sino además al Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM), que es la barrera de coral más grande del hemisferio occidental y la segunda más larga del mundo.
Poco a poco, este desarrollo diseñado para servir exclusivamente a cruceristas empezó a volverse políticamente incómodo, sobre todo con antecedentes como el Tren Maya, cuyos beneficios aún no terminan de verse.
La llamada Cuarta Transformación enfrenta cada vez más dificultades para diferenciarse del modelo turístico que durante años muchos de sus actuales dirigentes —entonces activistas y opositores— prometieron combatir.
No es tan simple, como que la izquierda se mueva tantito la derecha.









