Estados Unidos impuso sanciones a 23 individuos y entidades de India, Guatemala y México por proveer precursores químicos esenciales para la síntesis masiva de fentanilo y metanfetamina destinados al mercado estadounidense.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro ha procedido contra una sofisticada infraestructura de adquisición vinculada al Cártel de Sinaloa, organización clasificada como terrorista por Washington. Estas redes operan mediante la importación de precursores químicos provenientes principalmente de Asia, permitiendo a los cárteles fabricar opioides sintéticos de alta potencia con una eficiencia sin precedentes. La distribución de estas sustancias ilícitas en ciudades estadounidenses deriva anualmente en la pérdida de decenas de miles de vidas.
El esquema operativo identificado involucra a empresas con sede en India que comercializan y venden los químicos a intermediarios específicos. Estos últimos coordinan el envío de los insumos hacia México o Guatemala, donde son finalmente transferidos a laboratorios clandestinos bajo el control de las estructuras criminales.
- Alcance de la red: El operativo abarca entidades en tres países clave para el suministro transcontinental.
- Impacto sanitario: Los opioides sintéticos producidos son señalados como responsables directos de la crisis de mortalidad por sobredosis en territorio estadounidense.
- Postura oficial: El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ratificó la determinación de la administración de Donald Trump para impedir que los cárteles terroristas continúen operando.
El Departamento del Tesoro ha enfatizado que la estrategia actual consiste en atacar sistemáticamente cada etapa de la cadena de suministro de opioides. El objetivo central de estas medidas es garantizar la seguridad nacional y frenar el flujo de fentanilo para evitar que se sigan perdiendo vidas humanas a causa de esta actividad criminal transnacional.









