La entidad registra una jornada crítica con el asesinato de dos mujeres en el municipio de Centro y el hallazgo de un hombre ejecutado con señales de tortura en la carretera Villahermosa-Frontera, eventos derivados de la confrontación directa entre células delictivas por el dominio territorial.
Ataque armado en la Villa Luis Gil Pérez contra civiles
Durante la medianoche del jueves, se reportó una agresión directa en la zona conocida como “Los Coroneles”. Un vehículo en movimiento fue interceptado por sujetos armados que dispararon ráfagas de fuego de manera persistente contra la unidad. En el sitio del atentado, una mujer perdió la vida de forma inmediata; ella viajaba en compañía de sus hijas, quienes sufrieron lesiones por proyectil de arma de fuego y requirieron traslado de urgencia a instalaciones hospitalarias.
Posteriormente, las autoridades confirmaron el fallecimiento de una segunda mujer vinculada a este mismo hecho violento, lo que eleva la cifra de decesos en este evento específico. Las fuerzas de seguridad desplegaron operativos en el municipio de Centro, sin que se reporten detenciones relacionadas con la emboscada hasta el momento.
Hallazgo de cuerpo amordazado en la ruta Villahermosa-Frontera
La mañana de este viernes, habitantes de la ranchería El Espino notificaron el descubrimiento de un cadáver a las orillas de la carretera federal. La víctima, un hombre cuya identidad permanece en reserva, presentaba las siguientes condiciones:
- Extremidades inmovilizadas y boca amordazada.
- Signos evidentes de tortura física previa al deceso.
- Presencia de un mensaje escrito con amenazas dirigidas a grupos rivales.
Elementos de la policía estatal y peritos de la fiscalía realizaron el acordonamiento del perímetro para la recolección de indicios y el levantamiento del cuerpo, integrando estos elementos a la carpeta de investigación correspondiente para determinar la autoría del crimen.
Disputa territorial y postura de la administración estatal
El incremento en las ejecuciones y los ataques directos se mantiene en una tendencia ascendente, configurando un escenario de inestabilidad en diversas zonas de Tabasco. Esta situación es el resultado de la fragmentación y el choque de intereses entre organizaciones criminales que buscan monopolizar las actividades ilícitas en la región.
Javier May Rodríguez, titular del ejecutivo estatal, ha señalado que este repunte de inseguridad responde estrictamente a la confrontación entre bandas antagónicas. El control de rutas estratégicas y mercados locales de ilegalidad se identifica como el detonante principal de las agresiones que han afectado tanto a objetivos específicos como a víctimas colaterales en los últimos meses.









