La declaración del presidente estadounidense Donald Trump sobre iniciar ataques terrestres contra los cárteles en México, bajo el argumento de que estos «están controlando» el país, desató una ola de rechazo político a ambos lados de la frontera. Tanto la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum como legisladores en Washington han condenado enérgicamente estas intenciones, defendiendo la soberanía mexicana.
El contexto de la escalada: Trump afirma que los cárteles controlan México
Las tensiones diplomáticas se elevaron luego de que el presidente Donald Trump hiciera declaraciones públicas insinuando acciones militares unilaterales dentro de territorio mexicano. En una entrevista con Fox News el 3 de enero de 2026, Trump afirmó que “los cárteles están controlando a México… tenemos que hacer algo». Meses antes, el 9 de diciembre de 2025, había respondido a una pregunta de Politico sobre si consideraría tomar medidas en México diciendo: “Claro. Lo haría”.
Estas declaraciones, que surgieron en el contexto de la reprobación por incursiones militares de Estados Unidos en Venezuela, generaron una respuesta inmediata y coordinada en México, donde el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y sus legisladores reafirmaron el principio de soberanía nacional.
La respuesta institucional: Morena defiende la soberanía y la no subordinación
La dirigencia nacional de Morena publicó un mensaje en su cuenta de X recalcando que la visión del partido se basa en la «dignidad y el respeto a nuestra soberanía», asegurando que “México ya no es tierra de conquista”. La Cuarta Transformación, señalaron, tiene claros los principios para relacionarse con cualquier nación del planeta y colaborar bajo condiciones dignas.
El partido guinda delineó los cuatro principios de coordinación de la 4T con cualquier país del mundo:
- El territorio es soberano y no se toca.
- La responsabilidad se comparte (y se ejerce cada quien en su territorio).
- Sin respeto mutuo, no hay confianza.
- Cooperar nunca es subordinarse.
Respaldo legislativo y la postura de la vicecoordinación morenista
Desde la Cámara de Diputados, la vicecoordinadora Gabriela Jiménez afirmó que respaldan plenamente la decisión «institucional, firme y responsable» de la presidenta Claudia Sheinbaum frente a cualquier amenaza que vulnere la soberanía nacional. Jiménez enfatizó que México es un Estado soberano, con una política exterior sustentada en los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos y cooperación entre Estados. Agregó que cualquier intento de justificar acciones unilaterales o injerencias externas debilita la estabilidad regional.
Por su parte, Dolores Padierna Luna, también vicecoordinadora morenista en San Lázaro, puntualizó que “México es una nación soberana” y que sus instituciones y política de seguridad “no están sujetos a decisiones unilaterales de ningún gobierno extranjero”. Calificó las declaraciones de Trump como inaceptables y contrarias al derecho internacional, y subrayó que la lucha contra el crimen organizado es una responsabilidad compartida, que implica también atender:
- El tráfico de armas desde Estados Unidos.
- El lavado de dinero.
- El consumo de drogas en su propio territorio.
El llamado desde el senado a la dignidad
En el Senado de la República, la senadora Guadalupe Chavira de la Rosa rechazó categóricamente cualquier intervención en territorio nacional, aseverando que ninguna acción armada o lógica de “seguridad importada” puede colocarse por encima de la Constitución. La legisladora sostuvo que “la soberanía no se negocia, se ejerce” y que la conducción de la presidenta Sheinbaum ha sido firme, responsable y coherente con la tradición diplomática mexicana.
Recordó, además, que el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, suscribieron un Entendimiento de Seguridad basado en la coordinación y colaboración en materia de seguridad, dejando en claro que en todo momento está por encima la soberanía nacional, sin subordinación ni injerencia extranjera.
El PAN prioriza el T-MEC y el combate a la delincuencia
Cuestionada sobre el mismo tema, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara, Kenia López Rabadán (PAN), consideró que “la soberanía de nuestro país debe ser nuestra prioridad”, pero al mismo tiempo llamó a la acción para proteger la relación comercial con Estados Unidos.
La panista llamó a combatir al crimen organizado para de esa forma cuidar la relación con Estados Unidos, por ser el principal socio comercial de México. Argumentó que es necesario dar el “mensaje claro” a los socios comerciales de que el país quiere mantener su tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, y que los cárteles no continuarán siendo “dueños de territorios”.
Rechazo de congresistas de Estados Unidos: La acción militar sería desastrosa
El rechazo a la acción militar unilateral no provino solo de México. Un grupo de 75 legisladores estadounidenses (demócratas de la Cámara de Representantes) envió una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, expresando su «enérgica oposición» a las amenazas de acción militar dentro de México sin el consentimiento de este y sin autorización del Congreso estadounidense.
La misiva, encabezada por figuras como Greg Stanton, Gregory Meeks (miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores) y Joaquín Castro (miembro de mayor rango del Subcomité del Hemisferio Occidental), señaló que una acción militar unilateral sería “desastrosa”, pues destruiría la confianza y dificultaría el esfuerzo por mantener las drogas fuera de sus comunidades.
Los congresistas resaltaron que una acción unilateral violaría la soberanía de México y «empañaría la nueva era de cooperación» inaugurada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Subrayaron el incremento en la colaboración bilateral:
- En febrero, México extraditó a 29 personas buscadas por Estados Unidos por presuntos vínculos con cárteles (una de las mayores extradiciones en la historia del país).
- En agosto, México transfirió 26 reclusos sospechosos de ocupar altos cargos, la segunda extradición importante del año.
Los legisladores también reconocieron los avances del gobierno de Sheinbaum, incluyendo el fortalecimiento de la inteligencia, la reducción significativa de los niveles de homicidios, la mayor incautación de fentanilo en la historia de México, y la colaboración legislativa para prohibir su producción y distribución.
El riesgo económico de la intervención
La carta a Marco Rubio enfatizó el daño económico que causaría una intervención. Recordaron que México es el principal socio comercial de Estados Unidos, una relación que genera más de 6 millones de empleos estadounidenses y que implica que más de cinco millones de empleos dependen del comercio transfronterizo. Además, la inversión extranjera directa estadounidense en México superó los 14.500 millones de dólares el año pasado.
Los firmantes instaron a la administración Trump a no emprender acciones «unilaterales y cinéticas» que pudieran violar la soberanía, aumentar el flujo migratorio de mexicanos en busca de seguridad, o perturbar las actividades comerciales bilaterales.
La condena binacional subraya la compleja dinámica de seguridad y comercio que define la relación entre México y Estados Unidos. La postura mexicana, basada en la no intervención y la defensa de su tradición diplomática, contrasta con las presiones de un ala política estadounidense. Si la soberanía es el límite innegociable para México, ¿puede la cooperación en seguridad resistir las amenazas de acción unilateral sin romper la confianza bilateral recién construida?










