Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- Alrededor del 55% de la población ocupada lo hace a través de la economía informal, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que dificulta su acceso a financiamientos formales.
Sin embargo, especialistas aseguran que tener un empleo informal ya no es un impedimento absoluto para comprar casa.
Con el inicio de 2026, miles de familias colocan la adquisición de vivienda entre sus principales propósitos; sin embargo, para quienes trabajan por cuenta propia, son comerciantes, prestadores de servicios o autoempleados, la falta de recibos de nómina suele generar la percepción de que acceder a un crédito hipotecario es imposible.
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De acuerdo con expertos en financiamiento, el mercado hipotecario ha evolucionado, la presencia de bancos, sofomes y fintechs ha ampliado la oferta de productos, permitiendo evaluar a los solicitantes más allá de su tipo de empleo.
La Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) ha señalado que en los últimos años las instituciones han mostrado mayor flexibilidad, enfocándose en la capacidad real de pago y no únicamente en la formalidad laboral y en ese aspecto, Creditaria, red de asesores especializados en créditos hipotecarios, explica que uno de los principales retos para quienes laboran en la informalidad es comprobar ingresos, pero aclara que existen alternativas.
Estados de cuenta bancarios, facturas, registros de ventas o bitácoras del negocio son documentos válidos para demostrar estabilidad financiera, incluso cuando los ingresos son variables o estacionales. Otro factor clave es el historial crediticio, pagar puntualmente servicios, créditos personales o tarjetas departamentales fortalece la evaluación ante las instituciones financieras y puede marcar la diferencia en la aprobación de un crédito hipotecario.
El acompañamiento profesional es otro elemento relevante, asesores hipotecarios pueden orientar a los trabajadores informales hacia las instituciones con mayor apertura a este tipo de perfiles y evitar rechazos que afecten su historial crediticio.










