La expectativa por los grandes estrenos de 2025 ha encontrado un punto culminante en el vértigo de la Fórmula 1. Tras arrasar en taquilla, ‘F1: La Película’ se posiciona como una de las grandes sorpresas cinematográficas del año, disponible ahora de forma gratuita en la plataforma de streaming de la manzana mordida, redefiniendo la experiencia de ver la adrenalina motorizada.
La fórmula Kosinski: de Top Gun a la categoría reina del automovilismo
El director Joseph Kosinski, reconocido por haber trabajado en Top Gun: Maverick, ha conseguido superarse en ‘F1: La Película’, logrando que el espectador experimente, casi de forma literal, estar al volante de un auto de Fórmula 1. Este aspecto, la capacidad de compartir la adrenalina que conlleva manejar a más de 300 kilómetros por hora, y que experimenta la élite de pilotos de F1, es uno de los aciertos de la película.
Para lograr este efecto inmersivo, el director utilizó un nuevo dispositivo de cámaras instaladas en el cockpit del auto, mostrando el interior del vehículo que conduce Brad Pitt con una calidad que eleva el estándar cualitativo de las cintas de acción. El rodaje se llevó a cabo en circuitos reales de grandes premios, entre los que se encuentran:
- Silverstone
- Budapest
- Monza
- Países Bajos
- Suzuka
- México
- Bélgica
- Las Vegas
- Abu Dabi
La cinta, que dura 155 minutos (más de dos horas y media), está musicalizada con temas de Led Zeppelin a Ed Sheeran. Se ha destacado que Brad Pitt manejó él mismo el auto, alcanzando velocidades superiores a los 290 km/h durante el rodaje.
Sonny Hayes: el veterano y el mito del perdedor eterno
El argumento de ‘F1: La Película’ es una historia de segundas oportunidades, y también de primeras chances de alcanzar un logro. La trama sigue a Sonny Hayes (Brad Pitt), un expiloto de Fórmula 1 que, a pesar de ser una joven promesa, tuvo que retirarse de forma anticipada tras un terrible accidente, ocurrido en la época en que competía con pilotos como Schumacher o Senna.
Nos trasladamos 30 años al futuro, cuando Sonny, que se ha convertido en una especie de conductor nómada que vive en una Van y gana bonus corriendo en eventos como las 24 horas de Daytona, recibe una llamada de su antiguo compañero. Este colega es Ruben Cervantes (Javier Bardem), quien ahora está al frente de una escudería de F1 llamada Apex.
Cervantes convence a Sonny para que regrese a la categoría reina, ya que Apex está a punto de perderlo todo. El equipo se encuentra en sus peores momentos, ubicado en el fondo de la grilla en todas las largadas. No obstante, la crítica señala una marcada contradicción en esta narrativa del underdog (perdedor eterno) que intenta levantar cabeza:
- Aunque se le presenta como una escudería en la ruina, lo que el espectador encuentra es un equipo millonario con tecnología que casi parece espacial, que funciona en un edificio de lujo y gran diseño, evidenciando un «gran vehículo» para una cantidad incontable de marcas.
- Pese a que Sonny Hayes es el protagonista que viene de décadas en las que incluso fue taximetrista para sobrevivir, el personaje no logra parecer un perdedor porque, como señala la crítica, es Brad Pitt, quien actúa con la «altanería de galán de cine» que le permite su presencia en pantalla.
El juego al límite entre Pitt e Idris
Sonny se une al equipo para ser el segundo piloto detrás del rookie (novato), Joshua Pearce (Damson Idris), a quien Sonny apoda JP. Joshua es retratado como un joven con mucho que aprender, al que se le atribuyen adjetivos como «arrogante, engreído, impulsivo y algo prepotente».
Kosinski enfrenta a Sonny con JP en una cuestión de individualismo. El veterano se convierte en el verdadero estratega del equipo, demostrando ser mañoso, algo tramposo y jugando al borde, al límite de lo legal, con tal de hacer escalar posiciones a Apex.
El personaje de Pitt es un hombre que viste una media de distinto color, mira una foto con su padre y guarda una carta de póker en el bolsillo de su traje ignífugo antes de subir al coche. Además, la trama incluye a la directora deportiva e ingeniera interpretada por Kerry Condon.
El éxito de US$ 640 millones en la estrategia de Apple TV
‘F1: La Película’ fue un éxito comercial y una de las grandes sorpresas de 2025. El film, que fue vendido a Apple Studios, se convirtió en el mayor éxito que ha tenido Apple en cines, alcanzando US$ 640 millones de recaudación global.
La producción es vista como un ejemplo de cómo una película puede funcionar como un gran contenedor de marcas, superando por lejos a otros títulos como Challengers o la presencia de Fedex en Náufrago. Para resolver la complejidad de adaptar una marca (F1) sin tocar figuras reales, el director Joseph Kosinski y su coguionista Ehren Kruger repitieron la fórmula de contar la historia de un veterano que vuelve a la acción.
Lo más interesante ahora es que, a partir del 12 de diciembre de 2025, la película está disponible en streaming de forma totalmente gratuita si se cuenta con una suscripción activa a Apple TV. Anteriormente, aunque estaba disponible en la plataforma de Apple, era necesario pagar un precio extra para disfrutarla.
Este lanzamiento sin costo adicional forma parte de la estrategia de Apple, una empresa que permite largas ventanas entre el cine y la circulación online, a diferencia de otras grandes plataformas. La cinta, catalogada como «Muy buena» y alabada tanto por la prensa especializada como por los usuarios (siendo de las películas mejor valoradas por los espectadores en 2025), ha demostrado su capacidad de generar un impacto medible.
Si ‘F1: La Película’ ha logrado ser el mayor éxito de Apple en cines y ahora busca dominar el streaming, ¿este modelo de negocio basado en la larga ventana de exhibición y la inversión multimillonaria para la plataforma logrará sostenerse frente a la voracidad de otros gigantes del entretenimiento en el futuro?









